Mientras el multicampeón mundial de boxeo Oscar de la Hoya hace un alto en su preparación para asistir a la develación de una estatua suya en Los Angeles, su contendiente, el filipino Manny Pacquiao, optó por cancelar su despedida pública y concentrarse en el gimnasio.
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El 'Golden Boy' de la Hoya bajará de su cuartel de entrenamiento en las montañas de Big Bear, para asistir a la develación de su estatua en el prestigioso Paseo de la Fama del Deporte que circunda la arena Staples Center de Los Angeles.
De la Hoya se une a otras dos leyendas que ya tienen sus estatuas en la galería, como el basquetbolista Magic Johnson y el astro de hockey sobre hielo Wayne Gretzky.
El acto, al que han sido invitados todos los medios de prensa, no se puede ver sólo como una operación de mercadeo y promoción de cara a la pelea, aunque esto cuenta.
Se trata del reconocimiento a un hombre que ha hecho méritos no sólo con sus puños, sino también con su corazón.
El 10 veces campeón mundial en seis divisiones diferentes partirá en la tarde de ese mismo lunes para Las Vegas, donde reanudará sus entrenamientos.
A unas cinco millas de dónde De la Hoya recibirá el homenaje, Pacquiao estará dando los toques finales a su preparación.
A fin de dedicar el día a algunos aspectos tácticos surgidos a última hora, decidió cancelar la despedida pública prevista en su gimnasio ubicado en una céntrica zona angelina, conocida como 'Filipina Town', por la cantidad de emigrantes de ese país que allí residen.
Al parecer Freddie Roach, entrenador del mejor púgil libra a libra del momento, descubrió ciertas fisuras en el boxeo de su ex pupilo De la Hoya y quiere trazar un plan sobre esta base.
"Es tiempo de entrar en los negocios", dijo Roach. "El lunes es nuestro último día de entrenamiento y tenemos un montón de trabajo por delante".
"Hemos descubierto un nuevo defecto en la defensa de Óscar, viendo una cinta de su más reciente pelea, y estamos agregando una nueva arma al repertorio de Manny", añadió.
También podría ser que Roach esté tratando de poner el parche antes de que ocurra la lastimadura, y se haya enterado de que el De la Hoya que el entrenó para su pelea contra Roger Mayweather ha cambiado mucho.
Se dice que bajo la conducción del preparador mexicano Ignacio 'Nacho' Beristain, y con el asesoramiento del viejo zorro Angelo Dundee, De la Hoya ha incorporado algo más que nuevos golpes a su fogoso estilo.
La colisión de peso welter a 12 asaltos entre dos de los más grandes boxeadores del momento, ha sido bautizada como "La pelea de ensueño", calificativo justo según las espectativas de los fanáticos, y de los implicados en el megacartel de fin de año.
Se espera que el pleito genere ganancias por unos 100 millones de dólares, con reparto de 65 por ciento para De la Hoya y 35 para Pacquiao, con lo que éste conseguirá la bolsa más grande de su historia pugilística.
El combate será llevado a 71 millones de hogares por el sistema de pague por ver, a un precio de 64,99 dólares cada demanda.
Los 16.000 asientos con que cuenta la arena del hotel casino MGM de Las Vegas fueron vendidos en su totalidad el primer día que salieron a la venta, lo que generó un ingreso bruto de casi 17 millones de dólares, siendo esta la segunda taquilla más grande en la historia del boxeo.
Terra/AFP



