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BÉISBOL-GRANDES LIGAS: MARCAS 

Omar Vizquel e Iván Rodríguez protagonizaron jornada histórica

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18/6/2009 - 07:59(GMT)

Se niegan a irse de los parques de juego, ni la edad, ni los jóvenes valores pueden retirarlos de la competición activa, en la que el venezolano Omar Vizquel y el boricua Iván Rodríguez siguen generando marcas históricas, que les acercan más al Salón de la Fama.

El Rangers Ballpark in Arlington, de Arlington (Texas), fue el escenario ideal para que Vizquel, de 42 años, y Rodríguez, de 37, hiciesen todavía más grandes sus figuras de peloteros estelares y de una resistencia física excepcional.

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Vizquel de los Vigilantes de Texas, en su territorio del campo corto, volvió a realizar una gran defensa, pero su gran hazaña fue pegar un sencillo en la quinta entrada, igualando al legendario Luis Aparicio, miembro del Salón de la Fama, como los venezolanos con más imparables en la historia de las Grandes Ligas.

Vizquel llegó al imparable número 2.677 de su carrera en el juego que su equipo de los Vigilantes de Texas ganaron por 5-4, en 10 entradas.

Par Vizquel también fue el partido 2.706 que disputó como pelotero desde que hace 20 años llegase a las Grandes Ligas para jugar con los equipos de los Marineros de Seattle, Indios de Cleveland y Gigantes de San Fracisco.

Aparicio conectó 2.677 imparables en 2.601 partidos de 1956 a 1973 con los Medias Blancas de Chicago, Orioles de Baltimore y Medias Rojas de Boston.

Vizquel ha ganado 11 veces el Guante de Oro, y sus 2.668 juegos como torpedero ya son un récord en las Grandes Ligas. Ahora se ha convertido en un pelotero que puede cubrir varias posiciones en el cuadro y es mentor del novato venezolano Elvis Andrus, de 20 años, que lo tiene de compañero.

"Igualar la marca de Aparicio es simplemente un honor único y estoy orgulloso de haberlo logrado también con un equipo como los Vigilantes, que creyeron que todavía podía serles útil para ganar partidos y ser equipo con aspiraciones", declaró Vizquel.

Mientras, Rodríguez tenía 19 años, cara de niño y un cañón en el brazo cuando los Vigilantes lo ascendieron a las Grandes Ligas a mediados de la campaña de 1991.

También dejó la organización después de 12 temporadas cuando ya tenía en su haber un premio al Jugador Más Valioso (MVP) de la Liga Americana, 10 Guantes de Oro y 10 participaciones en el Juego de Estrellas.

Al año siguiente ganó una Serie Mundial con los Marlins de la Florida y luego acumularía cuatro apariciones más en el Juego de Estrellas y tres Guantes de Oro más.

Pero desde la pasada noche, en su vuelta al escenario donde triunfo en plenitud, Rodríguez ya es el receptor de las Grandes Ligas que ha jugado más partidos como profesional.

"Es algo maravilloso, no sólo estar todavía en la competición activa sino llegar aquí y establecer una nueva marca", declaró Rodríguez. "Lástima que al final perdiésemos el partido".

Rodríguez, actualmente con los Astros, superó al receptor del Salón de la Fama Carlton Fisk al jugar en su partido 2.227 como receptor en el segundo partido de una serie de interligas que disputan ambos equipos tejanos.

"Poder jugar tantos partidos detrás del plato, es increíble", destacó Rodríguez antes del partido. "Ha pasado un largo tiempo, pero me siento igual que cuando tenía 19. Amo este juego, amo lo que hago".

Llegar al récord requirió mucho tiempo en cuclillas, muchos partidos de verano detrás de la máscara protectora y muchos golpes en el cuerpo tras tiros de foul es una labor agotadora que rompe a cualquier pelotero, pero no es el caso de "Pudge" Rodríguez.

"Es un logro increíble", manifestó Mike Scioscia, actual piloto de los Angelinos de Los Angeles, que fue receptor estelar en 1.395 partidos para los Dodgers de Los Ángeles entre 1980 y 1992.

"El ritmo de desgaste de los receptores realmente se ha acelerado por las exigencias que tiene esta posición. Los receptores que han atrapado por mucho tiempo y mantienen sus habilidades son extraordinarios, dignos de una gran admiración".

Rodríguez fue promovido de la categoría Doble A para debutar con los Vigilantes el 20 de junio de 1991 en un partido en Chicago contra los Medias Blancas en el que Fisk era el receptor rival.

Uno de los compañeros del nuevo receptor era el ex abridor estelar Nolan Ryan, lanzador del Salón de la Fama que jugó por 27 temporadas, aunque no trabajó esa jornada.

"Yo no tenía expectativas de que él llegaría a ser el calibre de jugador en que se convirtió", admitió Ryan, que ahora está de presidente con los Vigilantes. "Pero no llevó mucho tiempo darnos cuenta de lo rápidos que eran sus pies y de lo bueno que era su brazo".

Fisk, que jugó para Boston (1969-80) y para los Medias Blancas (1981-93), tuvo su último partido como receptor el 22 de junio de 1993 en Chicago frente a Texas, partido en el que Rodríguez realizó su presentación 263 como receptor de los Vigilantes.

Rodríguez fue receptor en 1.426 partidos para los Vigilantes y es segundo en la historia del equipo detrás de Jim Sundberg, quien atrapó en 1.495 juegos.

El receptor puertorriqueño ganó el campeonato de la División Oeste de la Liga Americana con los Vigilantes en 1996, 1998 y 1999.

También fue el MVP de la Liga Americana en 1999, cuando bateó un promedio de .332, con 35 cuadrangulares y 113 impulsadas, ambos récords en su carrera.

Después de dejar los Vigilantes al concluir el 2002, Rodríguez ganó la Serie Mundial con los Marlins, jugó cinco temporadas con los Tigres de Detroit, parte de la pasada con los Yanquis de Nueva York y este año firmó con los Astros por 1,5 millón de dólares para seguir haciendo historia dentro del béisbol de las Grandes Ligas.EFE rm

Terra/EFE

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