Santos, a matar o morir, y Boca, a defender, definen el título
Santos promete ser un aluvión capaz de "hacer llorar" a Boca Juniors, pero en cada ataque podría firmar su propia sentencia de muerte en la final del miércoles por el título de campeón de la Copa Libertadores de 2003.
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Bianchi llega a Brasil
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No hay ninguna duda de que Santos saldrá a matar o a morir para revertir el 2-0 que sufrió en el choque de ida ante Boca, dueño de un contragolpe letal, más frío que un témpano y que además llega con dos goles arriba.
"Pueden estar seguros; vamos a hacer llorar a Boca", declaró Leo, el lateral izquierdo del Santos. "Nos vamos a ir todos dentro del área de Boca y no nos van a poder parar. La Copa Libertadores será nuestra", agregó.
A Boca le encanta esa propuesta, ya que hasta ahora su defensa dio muestras de ser una garantía, con defensores que marcan y que también se van arriba como el central Rolando Schiavi, temible en el juego aéreo.
El plantel del Santos es una máquina de hacer declaraciones fuertes proclamando la victoria de antemano, mientras que Boca llegó en la noche del martes y su lema parece ser la cautela.
El enlace Robinho dijo que "voy a salir a presionar a los defensores de Boca desde el primer minuto para que se metan contra su arco".
"Se verá a un equipo diferente del de la Bombonera, mucho más ofensivo", agregó Robinho, de 19 años, de quien en Brasil se dice que es más que Ronaldo y Rivaldo y que va en camino de ser un Pelé.
Según el técnico Emerson Leao, "toda la vida salimos a ganar los partidos por muchos goles y contra Boca no será diferente".
"Además, les vamos a mostrar un infierno", agregó Leao en alusión al clima caliente que encontraría Boca en un estadio Morumbí atestado por más de 80.000 "torcedores" del Santos.
Convencido de que tiene un equipo de oro, el técnico de Boca Carlos Bianchi subrayó que "a Santos le va a costar marcarnos goles; no le va a ser tan fácil".
Santos es dueño de un juego ofensivo que suele ser pura fantasía, con una dupla sensación formada por Diego y Robinho y con Ricardo Oliveira como máximo artillero de la Libertadores con nueve goles, uno más que el atacante de Boca Marcelo Delgado.
Y en el medio está Renato, quien no suele ser tan nombrado, pero que es como un pulpo atrapa-pelotas y que además las distribuye muy bien.
En Santos no podrá jugar su lateral Reginaldo Araujo, expulsado en el choque de ida, y en su lugar estaría Elano.
Boca atesora un fútbol práctico y punzante, con Carlos Tévez como su exquisito conductor. Adelante lo tiene al "Chelo" Delgado, que está pasando por un buen momento, como lo demostró con los dos goles que le metió al Santos en el choque de ida.
Delgado, que ya está vendido al Cruz Azul de México, sentirá al igual que Boca la ausencia de su compañero de ataque Guillermo Barros Schelotto, desgarrado en su pierna derecha en el primer partido.
Su reemplazante, Javier Villarreal, dijo que el equipo "está con muchas ganas de ganar otra copa. Depende de nosotros, de que el miércoles nos levantemos con el pie derecho. Pero Boca ya demostró en reiteradas oportunidades que puede jugar bien".
A Boca parece no hacerle ninguna mella el hecho de jugar como visitante.
"Ganamos muchos partidos afuera, en canchas extremadamente complicadas", dijo su defensor Nicolás Burdisso. "Jamás terminamos colgados del travesaño o tirando la pelota a cualquier parte", agregó.
Ambos equipos llegan a esta gran final con similar porcentaje de efectividad: Boca ganó nueve partidos, empató dos y perdió dos. Santos triunfó en siete choques, igualó cinco y perdió uno.
Desde la inauguración de la Libertadores en 1960, Boca fue campeón en 1977, 1978, 2000 y 2001 y Santos en 1962-63 cuando brillaba Pelé. La de 1963 se la ganó precisamente a Boca, que 40 años después va por esa cuenta pendiente.
El partido se jugará desde las 21.40 (24.40 GMT).
Probables formaciones:
SANTOS: Fabio Costa, Elano, Alex, André Luis, Leo, Paulo Almeida, Renato, Fabiano, Diego, Robinho y Ricardo Oliveira.
BOCA: Roberto Abondanzzieri, Hugo Ibarra, Rolando Schiavi, Nicolás Burdisso, Clemente Rodríguez, Alfredo Cascini, Sebastián Battaglia, Diego Cagna, Carlos Tévez, Marcelo Delgado y Javier Villarreal.
Árbitro: Jorge Larrionda (Uruguay).
AP

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