El estadio "Monumental" será un hervidero en el River-Boca
El estadio "Monumental" de Buenos Aires será un hervidero el jueves, cuando se enfrenten el local, River Plate, y el Boca Juniors, en el partido de vuelta de las semifinales de la Copa Libertadores, para el cual se agotaron las entradas desde ayer. ![]() River recibe a Boca |
Por medidas de seguridad, tienen prohibido a asistir al estadio riverplatense los hinchas del Boca Juniors -como sucedió la semana pasada con los del River en "La Bombonera"-, pero la prensa deportiva argentina asegura que habrá numerosos "infiltrados".
Además de la publicación de fotografías de hinchas del Boca Juniors con entradas en su poder, hoy aparecieron en los medios gráficos anuncios con ofertas de entradas que se entregarán a domicilio a quienes quieran comprarlas, sin que para ello deban acreditar simpatías por uno u otro equipo.
Alrededor de 800 agentes formarán parte de la operación de seguridad dentro y fuera del estadio, en el que se reunirán alrededor de 62.000 aficionados.
El árbitro del choque, Héctor Baldassi, se ha concentrado en una finca de la provincia de Buenos Aires para evitar presiones, medida que el Colegio de Arbitros ha aprobado y señalado como "oportuna".
Los jugadores del River Plate han criticado versiones surgidas en el Boca Juniors según las cuales existe un "complot" para favorecer a los riverplatenses en esta fase decisiva del torneo continental.
El media punta Marcelo Gallardo, suspendido tras su expulsión en el partido de ida, dijo que "los de Boca está abriendo el paraguas e inventaron eso del complot", mientras que el entrenador, Leonardo Astrada, indicó que no da importancia a esos versiones y que, a lo sumo, "quieren justificar anticipadamente una posible derrota".
En el encuentro de ida ganó el Boca Juniors por 1-0 con un gol del defensa Rolando Schiavi, por lo cual el River deberá ganar por un tanto de diferencia para forzar una tanda de penaltis o por más para clasificarse finalista.
Las declaraciones de Astrada tuvieron eco en la concentración boquense, donde el punta Antonio Barijho dijo que lo que tiene que hacer el equipo de Carlos Bianchi es jugar y no enzarzarse en disputas dialécticas.
Bianchi no permitió que los periodistas vieran el entrenamiento del lunes, en el que el colombiano Luis Perea -traspasado la semana pasada al Atlético de Madrid- ocupó el puesto de lateral en el equipo titular y el delantero Carlos Tevez jugó desde el minuto inicial. En el choque de ida sólo disputó la segunda parte.
Los boquenses ensayaron penaltis, recurso con el que los equipos de Bianchi ganaron la final de la Libertadores 2000 y la semifinal 2001 ante el Palmeiras brasileño; la final de la Libertadores 2001 frente al Cruz Azul mexicano; la final de la Intercontinental 2003 con el Milán y los cuartos de final de la actual edición del torneo continental frente al Sao Caetano de Brasil.
El River Plate no lo ha hecho y al respecto su portero, Germán Lux, dijo que no cree que sea necesario llegar a esa instancia debido a que su equipo ganará por más de un tanto de diferencia.
El partido de ida, disputado el jueves pasado, mereció todo tipo de críticas por su escaso nivel técnico, por los incidentes que provocaron las expulsiones de Gallardo y Ariel Garcé, del River, y Raúl Cascini, del Boca, y por la pobre actuación del árbitro Claudio Martín, que no pitó un penalti para Boca y anuló un tanto válido para el mismo equipo.
En el Boca Juniors está en condiciones de jugar su capitán, el centrocampista Diego Cagna, inactivo durante varias semanas a causa de una lesión, y en el River Plate todo indica que el punta chileno Marcelo Salas irá al banquillo tras superar una leve rotura fibrilar.
El partido no será emitido por la televisión abierta y sólo podrá verse por canales de cable.
Fuente: EFE




