Henao, el "aguafiestas" que frenó la racha de Boca Juniors
Definía el escritor uruguayo Eduardo Galeano en su libro "El fútbol a sol y sombra" al goleador como el jugador que "hace alegrías" y al guardameta como "el aguafiestas", el hombre que "las deshace". ![]() Juan Carlos Henao atapó dos penaltis y fue gran figura. Fuente: Reuters |
Juan Carlos Henao, el portero del Once Caldas, nuevo campeón de la Copa Libertadores, se convirtió hoy en ese "aguafiestas", en ese hombre que anuló las alegrías que el todopoderoso Boca Juniors se había llevado tradicionalmente en las tandas de penaltis.
El equipo "auriazul", campeón del torneo continental en 1977, 1978, 2000, 2001 y 2003, consiguió tres de esos cinco títulos desde el punto fatídico... para los demás. Sólo en 1978 y 2003, contra el Deportivo Cali y el Santos, respectivamente, los "xeneizes" demostraron en el campo la suficiente autoridad para olvidarse de la pena máxima en la resolución de la contienda.
En 1977, ante el Cruzeiro brasileño, después de que los partidos de ida y vuelta se resolvieran con 1-0 a favor de uno y otro, el choque de desempate acabó con 0-0 en el marcador, por lo que hubo de recurrirse a la tanda de penaltis. Boca ganó 5-4 y, con este marcador, su primer título continental.
En 2000, primera corona de la "era Bianchi", tras sendos empates 2-2 y 0-0 contra el Palmeiras brasileño, un 4-2 en los lanzamientos de penalti dieron el triunfo continental a Boca Juniors.
Y un año después, la víctima era el Cruz Azul mexicano. Después de concluir con 1-0 los partidos de ida y vuelta (con una victoria por bando), los lanzamientos de pena máxima (3-1) dieron el triunfo a los porteños.
La presente campaña parecía la del sexto título para Boca Juniors, considerando además que los "auriazules" parecían conseguir sus victorias "a pares": 77-78, 00-01 y 03-04?
En la temporada 2004, los de Carlos Bianchi apelaron a su dominio desde los once metros para superar las eliminatorias de cuartos de final contra el Sao Caetano brasileño y las semifinales contra el "archirrival", River Plate.
En esta última, tras un vibrante partido, disputado en el Monumental bonaerense, River y Boca afrontaron una agónica serie de lanzamientos, en la que Roberto Abbondanzieri se erigió en el héroe "xeneize" para conducir a su equipo a la cuarta final en los últimos cinco años.
La de hoy ofrecía todos los ingredientes para que Boca alcanzase su sexto título continental, pese a que el Once Caldas, equipo modesto en el fútbol colombiano -el año pasado alcanzó su segunda estrella local 53 años después de la primera-, había arrancado un empate 0-0 en "La Bombonera" y pretendía aprovechar la altitud de Manizales -su inexpugnable cancha, donde ningún equipo ha arrancado un triunfo- para acabar con la leyenda boquense.
Un madrugador gol de Viáfara daba el 1-0 al Caldas pero al inicio del segundo tiempo Burdisso igualaba las cifras. Con ese empate se llegó al final de los 90 minutos reglamentarios y, por tanto, a la tanda de penaltis.
Boca estaba cerca de su sexta Copa. Más cuando Abbondanzieri detenía el primer lanzamiento del Once Caldas, el efectuado por Arnulfo Valentierra, goleador colombiano en la presente temporada cinco tantos en la Libertadores.
Pero cuando Boca estaba más cerca de los festejos, surgió la figura del "aguafiestas" Henao, como hace quince años emergió la de René Higuita, héroe de aquel Atlético Nacional medellinense, que dio la primera Copa Libertadores a Colombia (1989).
El guardameta del Once Caldas detuvo el disparo de Schiavi e hizo igual con el último de Cángele, mientras Cascini y Burdisso colaboraban a la "causa" manizalita y lanzaban fuera.
Mientras tanto, en el conjunto local sólo Soto y Agudelo conseguían marcar, mientras Ortegón seguía la línea de Valentierra y su balón era atraído por el "imán" de Abbondanzieri.
El Once Caldas conquistaba así la Copa Libertadores quince años después de la primera que logró otro equipo colombiano, Nacional de Medellín, y lo hacía al estilo del ya ex campeón, en la tanda de penaltis. Mientras tanto, Juan Carlos Henao, el héroe local, era catalogado por las filas enemigas, en cambio, un "aguafiestas".
Fuente: EFE




