"Un guerrero nunca muere", frase dada a conocer por Altamirano y que Santos ha enarbolado como su bandera de lucha en los difíciles momentos extracancha que vive. Es cierto que Santos no realizó un partido brillante frente a Concepción, pero el estar en segunda ronda de Libertadores y además invicto es un gran logro para el conjunto de la Comarca Lagunera.
Ese y todos los calificativos merece un hombre trabajador que ve reflejado sus éxitos en el terreno de juego y que se ha convertido, no de ahora, sino de años atrás, en el jugador clave de las Chivas Rayadas del Guadalajara.