HEADER MARKUPS

 
 

Deportes » MLB

 Alomar sí, Martínez y Palmeiro no
6 de Enero de 2011 13:41 actualizado a las 13:43


Foto: AP

 
Encuesta

¿Merecía Palmeiro entrar en el Salón de la Fama?

Votar
 

Hola mis amigos, después de unas largas e inmerecidas vacaciones, he vuelto, antes del tiempo que yo mismo me había fijado a teclear en algo diferente que no sea el twitter (@beisbologo) dada la selección al salón de los inmortales, de quien para mí es el mejor segunda base de todos los tiempos, el señor Roberto Alomar.

Cuando me preguntan sobre el mejor en alguna posición en la historia siempre respondo “cada quien en su época” y sigo pensando igual, pero en el caso de Robbie, como se le conoce en los Estados Unidos es difícil imaginar a un segunda base de cualquier momento en cualquier época, hacer las cosas que vimos hacer al boricua. Su elección con el 90% de los votos sólo hace justicia a su no elección en el 2010, la cual no comprendí y sólo podría responder a un hecho oscuro que tiene que ver con un escupitazo a un umpire, que no voy a discutir, porque en el salón de la fama hay ladrones, drogadictos, alcohólicos y hasta asesinos, por lo que no comprendo los pruritos de los votantes, ni los comparto.

Roberto cerró su ilustre carrera bateando para 300 de promedio vitalicio con 210 vuelacercas, 1134 impulsadas 1508 anotadas, 504 batazos de dos esquinas y 2.724 hits en una carrera que duró 17 años en el mejor béisbol del mundo y en las que vistió las camisetas de Toronto, Baltimore, Cleveland, Nueva York, Chicago y Arizona. Recordamos con especial admiración los tres años que pasó en Cleveland en los que formó parte de una de las mejores combinaciones de doble matanzas de la historia con Omar Vizquel, que si bien no podemos asegurar sea la mejor, si podemos decir que fue la más acrobática y elegante de todos los tiempos y sus postales son inolvidables y lograron llenar de gracia y elasticidad el ojo al mundo de la pelota.

Su mejor año ofensivo, con números de MVP fue 1999 en el que conectó para 323 con 24 jonrones 120 impulsadas, 37 robos de bases, 138 anotadas y 40 dobletes, terminando tercero en la votación al más valioso detrás de Iván Rodríguez y Pedro Martínez.

12 apariciones en juegos de estrellas, 10 guantes de oro, 4 bates de plata y dos veces más valioso en play offs son los trofeos que orlan sus vitrinas, junto a dos anillos de serie mundial obtenidos con Toronto en 1992 y 1993 que reconoce son su más grande premio por jugar al béisbol.

Su bajón beisbolístico del 2003 fue tan brusco como inexplicable, Robbie de pronto no pudo batear más la pelota y de ser uno de los bateadores más consistentes del béisbol con promedio sobre los trescientos en 10 temporadas, se derrumbó a promedios cercanos a los 250 a los 35 años de edad, rumores sobre su supuesto padecimiento de SIDA son ampliamente difundidos por la prensa, esperemos que esta no sea la razón para la caída de un pelotero inolvidable.

Palmeiro y sus culpas

A pesar de seguir insistiendo en su inocencia en el consumo de esteroides, la demostración más evidente de que los cronistas americanos creen en la culpabilidad del habanero es su 11% de votos, porque en la lista no hay ningún bateador con números como los de Palmeiro, que sin duda fue un ejemplo de constancia y consistencia en el bate como pocos en la historia y ninguno en su época.

Raffy terminó su carrera bateando para 288 con 1663 carreras anotadas segundo entre los latinos tras A-Rod, 3020 hits segundo entre los latinos detrás de Rod Carew, líder latino en dobletes con 585, tercero en jonrones con 569 detrás de Sammy Sosa y Alex Rodríguez, líder entre los latinos en carreras impulsadas con 1835 y es líder latino en bases por bolas recibidas con 1353, son demasiado grandes los números, como para taparlos con un dedo.

Sin entrar en demasiadas discusiones al respecto creo que el beisbol no puede ser tan bruto, ciego y sordomudo, como dice la canción de la bellísima Shakira como para querer borrar de su historia una década, como pareciera que los votantes al salón quieren hacer, los números están y seguirán estando. El béisbol quiso borrar a Pete Rose y no lo pudo hacer, hay más cosas del viejo Chalie Hustle en el salón de la fama que de las ¾ partes de los electos y aun así no lo eligen, ¿tozudez o tontería? ¿quién sabe?

En fin, Raffy fue a cuatro juegos de estrellas, fue seleccionado jugador del año 1999, se calzó tres guantes de oro y obtuvo 2 bates de plata, por cierto cuando era activo no era de mucho hablar y a pesar que la mejor entrevista que me haya dado un pelotero en mi carrera me la cedió Palmeiro, la prensa decía que era hosco y difícil para con ellos. Cierro comentándoles que se le conoció por mucho tiempo como “El pelotero más subestimado de las mayores” y aun lo sigue siendo.

Edgar Martínez

El caso de Edgar Martínez tiene más que ver con el término bateador designado que con su carrera, el “Papi” como le conocían en el béisbol jugó toda su carrera en Seattle y en 18 temporadas puso números que, si bien son importantes no son los de un miembro del salón de la fama, 312 de promedio, con 2247 hits, 309 jonrones, 514 dobletes, 1219 anotadas y 1261 impulsadas. Además estuvo en 7 juegos de estrellas, ganó el premio Roberto Clemente en el 2004 y levantó 5 bates de plata.

Su trabajo como bateador designado de tiempo completo durante los 10 últimos años de su carrera son una traba mayúscula, pero Edgar obtuvo 36% en el 2010 y 33 en el 2011 de los votos para el salón de la fama, quizá algún día entre, cometiendo con ello una gran injusticia para otros que con mejores números y jugando al terreno no obtuvieron los votos que el boricua.

Por: Broderick Zerpa @beisbologo

Terra - Todos los derechos reservados. Está prohibido todo tipo de reproducción sin autorización.