Dallas Braden.
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La perfección no es condición humana, a pesar de ello su búsqueda constante es la motivación de muchas vidas. El béisbol nos permite observar la perfección muy de vez en cuando, tan de vez en cuando que ha existido sólo 20 veces en más de 135 años de beisbol de grandes ligas.
La perfección no es condición humana, a pesar de ello su búsqueda constante es la motivación de muchas vidas. El béisbol nos permite observar la perfección muy de vez en cuando, tan de vez en cuando que ha existido sólo 20 veces en más de 135 años de beisbol de grandes ligas. Los lanzadores son los únicos que pueden alcanzarla y hacerse dueño de ellas y verla dos veces en una temporada parece un sueño de locos, pero locos o no, se está volviendo común.Un juego perfecto se logra al conseguir los 27 outs de manera consecutiva. Esto implica que no puede haber un hit, que nadie debe cometer errores que permitan que un bateador alcance la primera base, que el pitcher no ceda una base por bolas, que no haya golpeados, en fin es un juego perfecto. Es, básicamente, regresar a cada bateador por el mismo camino por el que llegó al plato.
El primer juego de esta naturaleza del que se tiene registro lo tiró John Richmond, lanzando para el Worcester contra Cleveland, el 12 de junio de 1880 y apenas 5 días después, John Ward, lanzador de Providence, repitió el desfile de contrarios sin daño alguno contra el equipo de Buffalo. Siendo esta y la del 2010 con Dallas Braden y Roy Halladay las únicas con dos perfecciones y la del 2010 aun no termina.
Ya en el siglo XX, Cy Young inauguró la llamada era moderna del beisbol con un juego perfecto el 5 de mayo de 1904, lanzando para los Americans de Boston. Addie Joss de Cleveland y Charles Robertson de Chicago le siguieron en 1908 y 1922 respectivamente.
Don Larsen
El juego perfecto más famoso de la historia llegó en 1956 del brazo de un pitcher poco menos que mediocre. El 8 de octubre de 1956, en el quinto juego de la Serie Mundial que los Yankees disputaban con los Dodgers de Brooklyn, a Larsen le tomó sólo 2 horas y seis minutos retirar a todos sus oponentes, para convertirse en el único en lograr la hazaña a estas instancias.
En los 60’s tres pitchers se sumaron al club: Jim Bunning de Philadelphia el 21 de junio de 1964; Stanford “Sandy” Koufax (el mejor lanzador zurdo de la historia y el jugador con el mejor sobrenombre del mundo: la mano izquierda de Dios) de los Dodgers de Los Angeles, el 9 de septiembre de 1965; y Catfish Hunter de los Atléticos de Oakland aprovechó el llamado año del pitcher, 1968 y el 4 de mayo sumó su nombre a la lista.
En los años 80, Len Baker, de Cleveland (1981), Mike Witt, de California (1984) y Tom Browning, de Cincinnati (1988), consiguieron la hazaña. Para los 90 vinieron otros juegos memorables: el 28 de julio de 1991, el nicaragüense Dennis Martínez, “El Presidente”, se convirtió en el primer latinoamericano en tirar un perfecto, jugando para Montreal y vencer a los Dodgers. El siempre temperamental Kenny Rogers logró el suyo el 28 de julio de 1994, venciendo a los Ángeles de California, jugando para Texas. La perfección pasada por alcohol.
En 1998 David Wells era pitcher de los Yankees de Nueva York y había tenido ya varios desencuentros con el polémico dueño del equipo, George Steinbreiner, por sus continuas salidas nocturnas. Pero el 17 de mayo, “Boomer” lanzó un juego perfecto en Yankee Stadium, el segundo de la historia de la novena neoyorkina. Wells fue cambiado a Toronto luego de terminar la temporada, pero la humillación para Steinbreiner no había terminado: en 2003, durante su segunda estancia con los Yankees, Wells publicó su autobiografía titulada “No soy perfecto”, y en ella narró cómo había tirado ese juego perfecto: completamente ebrio.
Una historia un poco más romántica sucedió un año después: el 18 de julio de 1999 se celebró en Yankee Stadium el “día de Don Larsen”, el lanzador del juego perfecto en la Serie Mundial de 1956 realizó la simbólica primera bola del juego. Cone retiró a los 27 bateadores que enfrentó y consiguió el tercer juego perfecto para los Yankees.
El más viejo
El 18 de julio de 2004, Randy Johnson “The Big Unit”, en ese entonces con 40 años y 251 días, se convirtió en el lanzador más viejo en tirar un juego perfecto. Jugando para los Diamonbacks de Arizona, Johnson dominó a los 27 Bravos que enfrentó; y de paso se unió a Sandy Koufax al club de lanzadores con juegos perfectos y sin hits ni carreras. El 23 de julio de 2009 Mark Buehrle, de los Medias Blancas de Chicago, despachó en fila a 27 Rays.
En 2010
Dallas Barden logra su perfección después de haber tenido una controversia con un predestinado de la historia, A-Rod y Roy Halladay tras dos derrotas consecutivas. El 2010 ha visto grande actuaciones de lanzadores, además de los dos perfectos, Ubaldo Jiménez impresiona a todos con una efectividad de 0.88 en 10 aperturas y Carlos Silva ha obtenido siete victorias al hilo desde el arranque de la temporada.
Broderick Zerpa
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