NRDC no forma parte de este juicio. Sin embargo, desde 2004, trabajamos con grupos ambientalistas en México, como el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA) y el Centro de Transporte Sustentable (CTS) para ayudar a encaminar a México en el uso de un diesel más limpio en sus camiones y buses.
La necesidad es obvia, más de la mitad de las altas tasas de partículas relacionadas con la combustión en la ciudad de México provienen de estos vehículos con diesel sucio, dando lugar a situaciones evitables de emergencia por asma, bronquitis, pérdida de días de trabajo e incluso muertes prematuras. De acuerdo con una revisión de los datos más recientes de la Organización Mundial de la Salud (OMS) por nuestros socios de la coalición de El Poder del Consumidor, la contaminación del aire está vinculada a 14.000 muertes prematuras cada año en México. (Escribí acerca de estos nuevos datos de la OMS en hace unos meses).
La solución es evidente: si México adoptara normas de combustible y emisiones que fuesen comparables a las vigentes en Estados Unidos, Canadá y Europa, se salvarían miles de vidas y se evitarían 270.000 casos de bronquitis crónica y 15 millones de faltas al trabajo por enfermedad cada año.
A principios de esta semana, CEMDA, CTS y El Poder del Consumidor se unieron, una vez más, en un llamado a la agencia ambiental de México para avanzar un viejo plan para que las normas de emisiones y combustible en México se asemejen a las establecidas en EE. UU., Canadá y Europa.
Este es el estado actual en México: En 2006, el país adoptó la misma norma de diesel Ultra Bajo en Azufre (UBA) que la establecida en Estados Unidos y Canadá (el límite de la norma es de 15 partes por millón, en lugar de las 500 partes por millón anteriores), y teóricamente, ha requerido el uso de este combustible en todo el país desde el invierno de 2009.
Al establecer esta norma de diesel UBA, los filtros de partículas de diesel se pueden utilizar para eliminar más del 90 por ciento de la contaminación con partículas nocivas causadas por la combustión incompleta del diesel. Desde 2007, todos los nuevos motores de camiones de carga vendidos en EE. UU. tienen estos filtros, gracias a las estrictas normas de emisiones de la EPA.
En mi descripción de la situación anterior, utilicé la palabra “teóricamente” porque PEMEX, la empresa petrolera del estado, se ha demorado en implementar la norma sin obtener sanciones por su retraso. De hecho, a días de empezar el 2012, el combustible diesel limpio sólo está disponible en la zona de la frontera, la ciudad de México, Guadalajara y algunos otros lugares.
La falta de progreso de PEMEX sugiere rotundamente que, a pesar de la obligación legal de hacerlo, considera que no es necesario proporcionar diesel UBA, siempre y cuando los camiones mexicanos se construyan usando normas más débiles que los camiones estadounidenses y por lo tanto no necesitan el combustible más limpio para funcionar correctamente. Los fabricantes de motores, por supuesto, no venden los motores de calidad en México, ya que los sistemas de control de emisiones de los motores se dañan con el alto contenido de azufre en el combustible.
Todas las personas con quienes hablo en México conocen que la solución es crear una nueva regulación que le permita más tiempo a PEMEX para implementar un plan sobre el UBA a nivel nacional, pero que se necesita implementar medidas correctas para el cumplimiento y la aplicación de la norma para que la modernización necesaria en las refinerías se haga realidad esta vez y al mismo tiempo se actualicen las normas de emisiones para que los camiones y los autobuses mexicanos sean tan limpios como los de EE. UU., Canadá y Europa.
El Secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Juan Rafael Elvira Quesada, dijo que la agencia está en el proceso de actualizar las normas de combustible y emisiones, aunque no aclaró para cuando exactamente está programada la finalización de las nuevas normas. Con el presidente Felipe Calderón casi en su último año de presidencia, no hay tiempo para más demora.
Esperamos que el llamado por la actualización de las normas por nuestros colegas ayude a acelerar el proceso.
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