Los hermanos de la película son Beto "el Rudo" (Diego Luna), que quiere ser futbolista, y Tato "el Cursi" (Gael García Bernal), que quiere ser cantante.
Ambos ven en sus sueños la posibilidad de superar su condición y no dudan en seguirlos hasta el final en esta comedia que, con una mirada aguda, refleja y cuestiona nuestras formas de ser.