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 González Iñárritu: 'la frontera es un ritual de humillación'
26 de Octubre de 2006 13:38

Alejandro González Iñárritu

Alejandro González Iñárritu
Foto: Getty Images

El realizador mexicano Alejandro García Iñárritu estrena este viernes "Babel", un filme sobre la incomunicación que le valió el premio al mejor director en Cannes y que considera "más que un trabajo".

En la cinta, los efectos de la incomunicación se dejan sentir en cuatro partes del mundo, una de ellas tan cercana y conocida para este realizador como la frontera entre Estados Unidos y México.

"Como para muchos otros mexicanos, la frontera es un ritual de humillación", confesó en una entrevista el realizador de una película que los críticos han elogiado tanto por su contenido como por su técnica.

Con un reparto coral que va desde estrellas de la talla de Brad Pitt o Cate Blanchett a actores sin experiencia artística como los niños que contrató en Marruecos, el filme se traslada de este país a la frontera México-Estados Unidos y a Japón.

Son cuatro países para una historia con la que González Iñárritu trata de mostrar "el efecto tsunami que puede tener un acto que ocurre al otro lado del mundo".

Aunque el tema central es la incomunicación, González Iñárritu no niega la existencia de "un comentario social y político".

"'Babel' habla de las cosas que me apasionan o me molestan y que llenan mi mente", indicó el realizador.

Entre ellas están su preocupación por "la paranoia del régimen de George Bush con el terrorismo y la inmigración, temas que relaciona aunque no tienen nada que ver".

El filme también es fruto del momento de su gestación, cuando Gonzáslez Iñárritu trasladó su residencia de México a EEUU para su segundo filme, "21 Grams", justo antes de los atentados del 11 de septiembre.

Pero más allá de sus preocupaciones sociales y políticas, el realizador asegura que su deseo fue el de hacer un filme íntimo sobre padres e hijos.

"Por eso hablo de una trilogía. Porque busca lo mismo que exploré en mis filmes anteriores, en 'Amores Perros' a nivel local; en '21 Grams' a nivel internacional y con 'Babel' a escala global", añade.

Con estos otros dos filmes de su carrera, la nueva película de este "disc-jockey" y profesional publicitario comparte la misma estética visual y el mismo guionista en la figura del mexicano Guillermo Arriaga.

Aunque en los tres casos pide más del espectador que en una película de estructura narrativa lineal, sus planteamientos son diferentes en cada uno de los filmes.

"En 'Amores Perros' hay tres historias que confluyen; '21 Grams' es la misma historia contada desde tres puntos de vista y 'Babel' son cuatro historias separadas aunque relacionadas", explica con la impaciencia del artista incomprendido.

Además, en el caso de "Babel" invirtió un año "rodando por todo el mundo" junto a su compatriota y amigo el director de fotografía Rodrigo Prieto en todos los formatos, "16 milímetros para Marruecos, 35 milímetros en México y anamórfico para Japón".

Los actores que intervinieron en la película nunca coincidieron hasta el Festival de Cannes.

Allí "Babel" obtuvo el premio al mejor director para González Iñárritu, una buena tarjeta de visita para la temporada del Oscar.

El realizador prefiere obviar esa parte de la conversación, más interesado en el reto personal que le supuso la realización de la película.

"Para mí "Babel" es algo más que un trabajo, una cinta que empecé a rodar sin tan siquiera tener financiación", admitió.

Una aventura en la que Pitt se embarcó sin que hubiera necesidad de tentarle con una oferta millonaria.

"Brad tiene ese lado que le gusta el riesgo y eso dice mucho de él", afirma el realizador del que considera el papel más maduro de Pitt hasta el momento, "ese en el que se quitó el aire heroico de 'Troy' para que puedas sentir sus debilidades".

En broma o en serio, con otra de las estrellas de la cinta, su compatriota Gael García Bernal, es más crítico.

"El es muy caro, no sé si voy a poderle contratar más porque se cotiza como una estrella. Yo que le conocí cuando vendía chicle en las calles", comenta con cara de póquer el que le dio la oportunidad en "Amores Perros".

Claro que el comentario viene seguido de una de esas grandes sonrisas que iluminan la cara del que sus amigos llaman "el negro" por su tez bruñida antes de añadir: "claro, con el talento y el humor de Gael se puede pedir lo que sea".

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