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 El Manu de siempre, pero más maduro
30 de Agosto de 2007 21:48

Manu Chao

Manu Chao
Foto: Because Music

El artista franco-español Manu Chao nos da más de lo mismo con su nuevo disco La Radiolina, pero va más allá del "Bongo Bong" y "Tequila, Sexo, Marihuana".

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Manu Chao es el único artista que puede reciclar el mismo ritmo, las mismas letras y hasta canciones enteras disco tras disco y todavía crear un producto fresco cada vez que lo hace. Desde su carrera con la banda de punk francés Mano Negra, esto ha sido su fórmula creativa, y su último proyecto discográfico, La Radiolina, no es ninguna excepción.

En La Radiolina, encontramos coros familiares tomados directamente de sus celebrados discos Clandestino (1998) y Próxima Estación: Esperanza (2001). También hay una canción entera de Siberie M¿etait Conteee, su disco francés lanzado en 2004 (solamente en Europa) junto con un libro para niños. El álbum tiene el clásico sonido Manu: una combinación ecléctica de ska, punk, raï, salsa, cumbia, rock, reggae y música gitana; y su típico ritmo pegajoso aparece en casi cada canción.

Pero mientras esa repetición pudiera ser visto como falta de creatividad u originalidad en otros artistas, para Manu Chao sirve como un hilo que conecta toda su obra. Por ejemplo, ¿13 Días¿, la primera canción del disco, empieza donde su disco anterior terminó. La música y las rimas multilingües¿rimando "l¿habitacion" (francés) con "calefacción" y "satisfaction" (inglés)¿son iguales a los de Próxima Estación: Esperanza. Pero en vez de sentirse viejo o rancio, nos sirve como un punto de referencia, un punto de partida.

Como sus álbumes anteriores, La Radiolina no se trata tanto de canciones individuales, sino de la experiencia del disco entero, con cada canción mezclándose con la próxima, convirtiéndose en una canción eterna, igual que sus energéticos shows en vivo.

Pero La Radiolina falta la energía de sus famosos conciertos¿es más relajado, más tranquilo ...y también más pesimista. Mientras sus discos anteriores consistían en rimas casi infantiles o hablaban de esperanza, amor y marihuana, La Radiolina presenta un mundo donde llueve en el paraíso, la política mata y todo está al revés.

Manu Chao siempre ha sido muy franco y público en cuanto a sus creencias políticas, criticando el globalismo y neoliberalismo y protestando el gobierno de George Bush, pero esto es la primera vez que ha logrado realmente manifestar esas creencias en su música. Hasta las canciones más animadas¿como ¿Tristeza Maleza¿ y ¿Rainin¿ in Paradize¿¿tienen letras bien serias y tristes. No es exactamente una evolución lírica total para Manu, pero se nota que ha crecido bastante en los últimos años, tanto como persona como artista.

La Radiolina también es más largo que los discos anteriores. Consiste en 21 canciones, que saltan entre el español, inglés, francés, portugués e italiano. Hay un sonido gitano más prominente, con guitarra muy intrincada, casi flamenca, como en la canción ¿Me llaman Calle¿, una de las mejores del disco. Recién nominado al Grammy Latino por mejor canción alternativa, fue el tema musical de la película española Princesas sobre la vida de prostitutas en Madrid.

Manu Chao ha disfrutado un status de culto desde sus años con Mano Negra. Gente alrededor del mundo lo mira y respeta tanto por su música como por lo que representa: revolución, paz, una vida nómada que no reconoce fronteras ni raza. Pero también tiene sus críticos¿los que escuchan siempre lo mismo en todo lo que hace, sin variación ninguna. La Radiolina tiene algo para sus seguidores de siempre y también para estos críticos, mostrando que tiene más que ofrecer que ¿Bongo Bong¿ o ¿Tequila, Sexo y Marihuana¿. Sólo podemos preguntar lo que el mismo Manu pregunta en la portada de su disco, ¿y ahora qué?

La Radiolina sale el 4 de septiembre en Nacional Records y Manu Chao empieza su gira europea en octubre.

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