Gwen Stefani compró una mansión en Beverly Hills por US$15 millones, que en un pasado ya perteneció a Jennifer López.
El inmueble posee cuatro cuartos , siete baños y una enorme piscina, además de canchas de tenis y básquetbol.
Gwen Stefani decidió comprarse esta residencia poco después del nacimiento de su primer hijo, McGregor Rossdale, hijo de ella con su esposo, el músico Gavin Rossdale.