Un poco de la trama...
Román Muñoz es un tipo serio, responsable, entregado a su trabajo, extremadamente reservado, que evita relacionarse con los vecinos, se cuida de no llevar compañeros de la oficina a la casa y con la familia poco o nada habla de su trabajo. Tiene 42 años, lleva 20 en la escolta privada de uno de los industriales más poderosos del país y esa condición de guardaespaldas le ha permitido mantener un gran secreto: que posee no uno, sino dos hogares.