Desde un estudio de televisión que se ha convertido en su jaula de oro, la popular conductora de televisión Laura Bozzo promete salvar a los niños enfermos e impartir justicia entre los maridos infieles y drogadictos, y exige desafiante su libertad.
* Laura en todo su esplendorBozzo se encuentra bajo arresto domiciliario en este estudio por casi tres años nbajo el cargo de haber recibido joyas y 3 millones de dólares (10 millones de soles) como soborno para apoyar la autocracia del presidente Alberto Fujimori (1990-2000).
Su programa da a conocer historias de incesto, infidelidad, embarazos adolescentes y prostitución que desatan "oohh", "ahhhh", entre risas y silbidos del público asistente.
La cadena Telemundo de NBC trasmite el programa cinco días a la semana para unos 9 millones de televidentes en Estados Unidos y millones más en 16 países latinoamericanos, entre los que no está incluido Perú, donde fue cancelado luego del arresto de Bozzo en el 2002.
Actualmente en su quinta temporada con Telemundo, y en un estudio de 2,5 millones de dólares lujosamente equipado, Bozzo, de 53 años, insiste en que su caso no tiene sentido y que debe ser liberada.
Bozzo sostiene que su único delito fue alabar públicamente a Fujimori en los meses previos a su reelección fraudulenta en el 2000.
Afirma que es procesada porque en su programa reveló que el principal oponente de Fujimori, el entonces candidato Alejandro Toledo, tenía una hija adolescente ilegítima.
"Laura Bozzo está presa porque en algún momento tuvo la estupidez de defender a una niña que no estaba reconocida por su padre", dijo Bozzo hablando en tercera persona. "Si por esa lucha que yo hice para que esa niña hoy esté reconocida tengo que ir a la cárcel, me vale madre... iré a la cárcel".
Algunos cuestionan la validez del proceso en contra de Bozzo. Luis Lamas, un abogado y analista legal, dice que ella está siendo encausada por el fuerte respaldo que dio a Fujimori y a su ex jefe de inteligencia Vladimiro Montesinos.
La oficina del procurador del estado que ve el caso de Bozzo no respondió a reiterados pedidos de AP para concertar una entrevista.
Más de mil personas fueron implicadas en las actividades ilícitas de Montesinos y enfrentan procesos penales.
Los ex jefes de Bozzo, ejecutivos de televisión, actualmente prófugos en Argentina y que intentan escapar de la extradición, se encontraban entre las decenas de personas que fueron secretamente grabadas por Montesinos mientras recibían fajos de billetes a cambio de que sus medios de comunicación observaran una línea periodística favorable a Fujimori.
Montesinos dictaba los contenidos de los noticieros de televisión y ocasionalmente los temas del programa de Bozzo.
Pero la evidencia contra ella no es del todo clara. El general del Ejército acusado de comprarle un collar y un brazalete por 20.000 dólares (67.000 soles) a pedido de Montesinos, se suicidó. En una carta firmada por él --cuya autenticidad aún debe ser comprobada por las autoridades-- el general supuestamente escribió que fue presionado por el gobierno de Toledo para implicar a Bozzo.
La testigo principal, la ex confidente de Montesinos, Matilde Pinchi Pinchi, juró que Bozzo recibió los 3 millones de dólares en seis pagos. Pero según el abogado de Bozzo, Pinchi Pinchi testificó en una audiencia previa al juicio que sólo oyó acerca de ese pago y nunca vio a Bozzo recibir un centavo.
"No hay un recibo, no hay vídeo, no hay nada que corrobore el dicho de Matilde Pinchi Pinchi", dijo Bozzo.
"Vladimiro, te mando las galletas que te gustan y unos chocolates. Espero que cuando te vea no estés flaco", decía en una carta.
¿Acaso hubo un romance? Bozzo lo niega firmemente. "Le escribía cartas, le mandaba besos. Le puedo seguir mandando besos si me da la gana", dijo Bozzo. "¿Y cuál es el delito?".
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