Paz en Irlanda del Norte

 

El proceso de pacificación empezó con la histórica declaración de Downing Street entre Londres y Dublín, en 1993. John Major, entonces Primer Ministro británico, y Albert Reynolds, su homólogo irlandés, se vieron obligados a encontrar una salida ante la escalada de violencia en el Ulster y la campaña de atentados del IRA (Ejército Republicano Irlandés) en la City, centro financiero londinense.

Con el documento de Downing Street, los primeros ministros invitaban por primera vez al Sinn Fein, brazo político del IRA, a sentarse en una mesa de negociaciones, siempre y cuando la banda terrorista se comprometiera a renunciar a la violencia.

La oferta de Londres y Dublín fue muy tentadora para Gerry Adams, líder del Sinn Fein, quien con la ayuda de John Hume, "número dos" del Partido Socialdemócrata y Laborista del Ulster (SDLP, nacionalista moderado), consiguieron presionar al IRA para que declarara una tregua.

La débil situación del gobierno de Major y la lenta aplicación de las medidas propuestas en el documento de Downing Street, hicieron peligrar el proceso pacificador, y en algún momento el IRA retomó sus acciones violentistas.

En mayo de 1997, Tony Blair asumió como Primer Ministro de Inglaterra con mayor apoyo en el parlamento. El Sinn Fein fue incorporado a las negociaciones y apareció George Mitchell, ex senador norteamericano y hábil negociador. Maratónicas jornadas dieron como fruto el Acuerdo del Viernes Santo, momento cumbre de la pacificación, el día 10 de abril de 1998.

Viviana García/Efe


- Alto el fuego
- Acuerdo del Viernes Santo
- 1º de diciembre de 1999