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VENDER TU VEHÍCULO
Quieres vender tu vehículo, pero ¿en qué condiciones se encuentra?
Quieres mucho a tu vehículo y a la hora de venderlo siempre piensas que está en muchas mejores condiciones de las que realmente se encuentra. Pero cómo pensar objetivamente en tu vehículo si fue él el que te ha llevado de un lado al otro durante un tiempo largo.
Si vas a dejar tu vehículo como parte de pago o trade-in, los concesionarios van a considerar que:
Tu auto está en EXCELENTES condiciones, si:
Luce perfecto. Mecánicamente no podría estar mejor y no necesita que se le realice ninguna reparación. Debe poder pasar el Smog Check sin problemas. La zona del motor debe estar limpia, sin goteos o pérdidas. La pintura luce brillante y como nueva. La carrocería y el interior están en excelentes condiciones y no tienen defectos a la vista. No hay óxido. Las ruedas son de la medida apropiada y son nuevas o casi nuevas. El historial del vehículo es muy bueno.
Tu auto está en BUENAS condiciones, si:
No tiene ningún defecto grande. La pintura, la carrocería y el interior no tienen rayaduras o daños y si los tiene son casi imperceptibles. No sufre grandes problemas mecánicos. En los estados en donde la corrosión es un problema (en la mayoría de los casos son los estados de la costa este), puede existir algunos detalles de óxido y, de ser así, te descontarán dinero para repararlo. Las ruedas son de la medida apropiada y están usadas, aunque no gastadas. El historial del vehículo es muy bueno. Si el vehículo va a ser re-vendido en un concesionario necesitará algunos arreglos. Aunque si hay que hacerle arreglos muy grandes, se te descontarán de lo que te corresponda. No te preocupes, la mayoría de los modelos más recientes ya entran dentro de esta categoría.
Tu auto está en condiciones REGULARES o "FAIR", si:
Tiene algunos defectos estéticos o mecánicos, pero todavía es seguro para ser conducido de inmediato. La pintura, la carrocería y/o el interior necesitan ser reparados por un mecánico o un especialista en el problema, para que pueda ser vendido. Se necesita cambiar las ruedas. Puede que tenga algunas partes oxidadas pero pueden ser fácilmente reparables. En esta categoría el valor de tu vehículo puede variar ampliamente. El historial del vehículo es muy bueno. Aún después de los grandes reacondicionamientos que el auto pudiera necesitar, no calificaría para tener el precio de venta sugerido por el Kelly Blue Book.
Tu auto está en MALAS o "POOR" condiciones, si:
Tiene muchos defectos mecánicos y estéticos. Y hasta puede ser que no sirva para ser conducido. El vehículo puede ser que tenga problemas tan graves que ni siquiera pueden ser reparados, como que su armazón esté dañado o que tenga corrosión en toda la carrocería. Un vehículo que tenga problemas en el historial (se ha inundado, ha sido reconstruido, etc.) o tiene mucho millaje, debe ser considerado dentro de esta categoría ya que corres el riego de tener muchos problemas. Posiblemente debes considerar el donarlo o vender sólo sus partes como para poder obtener más valor por tu auto.
INTERIOR
El techo:
Casi nunca hay grandes problemas en esta parte del auto. Aunque, a veces, puedes encontrar que está desteñido o que tiene manchas o está salpicado. Tienes la posibilidad de cambiarlo, pero es muy costoso y lleva tiempo.
La tapicería:
Debe estar limpia, sin manchas ni roturas. Los interiores en cuero son un caso aparte. Casi siempre puedes sacarle más valor a tu vehículo si está en excelentes condiciones. Pero, si necesita ser reparado o cambiado, será mucho más caro que si fuera de vinilo o paño.
Alfombras o tapetes:
Los autos más viejos suelen tenerlos desgastados. Si los cambias, le vas a agregar más valor a tu vehículo. ¡Ah! Cuida que no haya manchas en los tapetes, eso lo desvalorizará.
Tablero:
Casi siempre está en buenas condiciones. A veces, puede tener algunos rayones. Y un poco más frecuentes son los daños que el sol pudo haber causado, decolorándolo o quebrando el cuero o el vinilo.
EXTERIOR
Las partes metálicas y la pintura.
Estas son cosas subjetivas. Es lógico que con el paso de los años el vehículo tenga algunos rayones mínimos o hasta la pintura saltada en ciertos lugares, pero debes tomar en cuenta que el comprador siempre esperará que el vehículo no tenga ningún "detalle". Cuando manejas el mismo auto por mucho tiempo, algunas de estas cosas que suceden con el uso se convierten "invisibles". Los descoloramientos de la pintura, así como pintura saltada, son cosas que cualquier comprador tratará de evitar.
Ventanas.
Si funcionan adecuadamente no son problema. Presta atención a los parabrisas. El trasero, puede que esté descolorido o que alguna piedrita lo haya dañado, etc. El parabrisas delantero es el vidrio más importante con respecto a la seguridad, es el más caro y el que está más expuesto a daños. Además de los "detalles" obvios que pueda tener, el vidrio puede estar mal "pulido" y puede que la visión esté distorsionada. En ambos casos debes cambiarlo inmediatamente.
Corrosión.
Revisa alrededor de las molduras de las ventanas, debajo de las puertas, molduras de las luces traseras, las bisagras de las puertas y en el paragolpes. En el baúl, debajo de la alfombra. Fíjate por debajo del vehículo y en el capó. También busca en el área del motor.
Mecánica.
Si no eres mecánico o no tienes muchos conocimientos de mecánica es muy difícil saber qué es lo que le tienes que reparar. Y hasta los expertos a veces se quedan con la boca abierta tratando de saber qué ese ruido tan molesto que tiene el auto. La verdad es que a veces, necesitas "abrir" la maquinaria del vehículo para descubrir lo que está fallando. Si tienes dudas consulta a un experto y pídele un presupuesto para repararlo.
Neumáticos.
Deben ser de la medida permitida por el fabricante. Deben estar casi nuevos, así evitas que te desvaloricen tu 4 ruedas. La profundidad del labrado de un neumático nuevo debe ser de 3/8" (puede llegar hasta 1/2). Los neumáticos todo terreno que se encuentran en las camionetas y SUVs deben ser de por lo menos 1/4. Si son de menos, seguramente el concesionario deducirá el precio de unos neumáticos nuevos del valor de tu vehículo.
Si vas a vender tu vehículo a otras personas, toma en cuenta estas cosas para poder estimar el valor de venta de tu automóvil.
INTERIOR:
Techo: que no esté descolorido, no tenga manchas, no se estén saliendo o desajustándose los bordes y no esté roto.
Tapicería: que no esté descolorida, no tenga manchas, no esté suelta, no esté muy gastada y no esté rota.
Alfombras: que no estén descoloridas, no tengan manchas, no estén muy gastadas ni muy usadas y no estén rotas.
Tablero: que no esté descolorido, no tenga rayones y revisa el estado del cuero, el vinilo o el material del que esté hecho.
EXTERIOR:
Metal: que no esté mellado o suelto ni tenga marcas más profundas que la pintura (presta atención a la altura de las puertas que pudieran haber golpeado al vehículo en los estacionamientos y fíjate alrededor de las puertas).
Pintura: busca rayones y zonas descoloridas. Fíjate cuidadosamente si está pintado con 2 pinturas de diferente calidad, puede significar que no tiene pintura original y puede ser como consecuencia de un choque.
Vidrios: que las ventanas funcionen como corresponde para ese modelo. Que los parabrisas no estén dañados ni tengan marcas.
Detalles: fíjate si las molduras no están sueltas o melladas. Si están despintadas o descoloridas. Particularmente revisa los detalles del frente del vehículo, especialmente el paragolpes delantero.
Corrosión:
revisa debajo del vehículo, especialmente alrededor de las ruedas y debajo de las ventanas y puertas traseras.
Mecánica:
seguramente sabes cómo está funcionando tu vehículo, de todas formas existen algunas señales que determinan futuros problemas:
- Hay golpes o sonidos tipo "clac, clac" en el motor.
- Hay ruidos en el tren de dirección, en las ruedas.
- Mucho humo proveniente del tubo de escape.
- Mucho humo proveniente de la zona del motor.
- Pérdidas de aceite en el lugar donde estacionas tu vehículo.
- En los vehículos con transmisión manual, ruidos al soltar el embrague.
- Poco freno.
- Ruidos al frenar.
- Pérdida del poder.
- Poder desparejo.
- Ruidos al acelerar.
- Desgaste desparejo de los neumáticos.
Neumáticos.
- Si los neumáticos fueron usados más del 50% del tiempo recomendado, el concesionario probablemente quiera cambiarlos y te rebajará el precio.
- Revisa si tienen quebraduras o cortes en las paredes laterales.
- Todos deben corresponder al modelo del vehículo.
En general.
- ¿Es un color popular?
- ¿El color del interior hace juego con el color del exterior?
- ¿Se posiciona bien y nivelado en el camino?
- ¿Está equipado con opciones populares?
- ¿Tú lo comprarías si estuvieras buscando por un auto similar?
¡Suerte!
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