ESCENARIOS DE RÍO A PASO DE BOSSA NOVA

Años después de Doña Flor y sus dos maridos el director brasileño, Bruno Barreto (1976), vuelve a deleitar a su audiencia con otra comedia, un filme que apuesta por el ritmo y el amor entre escenas cariocas inolvidables.

El amor a los cuarenta vuelve a sorprender a la instructora de inglés Mary Ann Simpson (una espectacular Amy Irving) y a un exitoso abogado (el conocido galán brasileño Antonio Fagundes) desilusionado tras el abandono de su mujer.

A partir del encuentro en un ascensor, comienza el enredo romántico, que envuelve a varios personajes como la joven Sharon (excelente debut cinematográfico de Giovanna Antonelli) y un futbolista famoso Acácio (en una interpretación convincente a manos de Alexandre Borges).

Pero, también, son protagonistas esenciales la música y el vestuario que, a paso de bossa nova, y corte tradicional, ayudan a narrar la historia. Música que deleita canciones contemporáneas de Carlos Jobim cantadas por Sting y trajes de sastre al más clásico estilo italiano.

El director brasileño ha madurado en esta película que gusta de los planos generales de amaneceres y puestas de sol que embellecen sin llegar a empalagar. Barreto también experimenta con planos medios, pero ante todo la toma debajo del mar con un azul impactante es la que traslada al espectador a un mundo seductor.

Frescura romántica, glamour después de los cuarenta, malentendidos idiomáticos y encuentros culturales, este director apuesta por el amor sin fronteras en un Río de Janeiro idealizado.

Terra/Nina Hofman

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