MARTIRIO, UNA IMAGEN DE SU TIEMPO

Detrás de Martirio, símbolo del nuevo flamenco español, hay una mujer apasionada de carácter creativo, polifacética cuando no estética, que gusta de la vida a grandes bocanadas. Actriz, presentadora, escritora...pero antes que nada, cantante de coplas y sevillanas con un estilo nuevo, moderno.

Con peineta, mantilla y gafas de sol, toda ella transpira vanguardismo. Una persona cuya evolución artística siempre ha ido pareja a su desarrollo personal en una época determinada históricamente.

Esta andaluza es la Madonna del canto español, por su constante necesidad de mejorar, de romper tabúes y buscar una nueva forma de regenerar la música y la vida misma. La Martirio es así, con un espanish acentuado, pero bien única.

P: ¿Quién es Martirio?
R: Martirio es un personaje especial que he creado con la ayuda de mucha gente. Ella simboliza el futuro, la esperanza, un personaje abierto sin prejuicios, que busca y quiere comunicar, mientras vive por la pasión y el amor. Es un personaje que me permite sacar ese otro yo capaz de hacer cosas más fuertes que la simple Maribel Quiñones.

P: Con ese look tan tuyo ¿qué mensaje deseas transmitir?
R: Es un personaje que ha evolucionado. Al principio era muy impresionista, contaba cosas plásticamente, o sea con el traje, la peineta y las gafas plasmaba visualmente lo que cantaba. Lo que quería transmitir era una mujer libre, sin ataduras, desenganchada del sufrimiento. Una mujer puente entre la generación de nuestras madres y la de ahora, alguien que creció con las costumbres del arado y que ahora le ha tocado ¡el Internet!
P: Para tí, ¿qué es el flamenco?
R: Es la música más pura, como lo puede ser también el blues. Una música que si la escuchas en el lugar adecuado con la voz adecuada te puede cambiar la vida. Donde la alegría y el dolor se entrelazan llevando a enfrentarte con tus sentimientos y emociones. Es una música que destierra la hipocresía facilitando el conocimiento de uno mismo.

P: ¿Cómo ha respondido el público latino y estadounidense a tu estilo vanguardista, que en España en su día costó entender?

R: Aunque mi experiencia es limitada, he encontrado una complicidad y un entendimiento que me han emocionado muchísimo. Por este lado del Atlántico, siento que entienden todo lo que digo y cómo lo digo porque hay una viveza y una aceptación por lo que proviene del corazón. Siento que me comprenden a la primera y eso me estimula mucho.

P: ¿Dónde nace tu fuente de inspiración?
R: Tengo una misión con la originalidad. No me gusta andar sobre las huellas de nadie, ni copiar ni copiarme. Tengo un don que me empuja hacia adelante y que me hace sentir profundamente las cosas. También me uno con gente creativa y generosa que me ayuda a inspirarme. Siempre voy buscando, nunca hago un disco parecido al otro. Pero la fuente es ¡el amor!

P: Tus sevillanas siempre han sido renovadoras, en ellas tanteas el jazz, el rock, el swing, el rap, cuando no la música árabe. ¿Qué te queda por experimentar?
R: ¡Buff! Me queda por descubrir muchas cosas. Me gustaría hacer otro disco de coplas, otro de canciones iberoamericanas, también un disco de flamenco, que todavía no he hecho. Quizás tenga la suerte de cantar con Chavela Vargas y mi amiga y maestra Marta Valdés, la compositora cubana. ¡Hay tantas cosas que hacer! Pero ahora acabo de lanzar mi sexto disco Flor de piel.

P: ¿Cómo ves el mercado de EE.UU.?
R:
Después de mi actuación en Miami lo que vi era hambre, hambre por algo nuevo y no una cosa estereotipada. Sentí que el público necesita esa cosa fuerte que viene de la barriga...Y yo ¡también! Personalmente estoy loca por venir de nuevo.

P: En tus CDs tocas tanto temas contemporáneos, Amor masoca, La noche es guy, El huevo con papas como también temas clásicos de amor, Una semana sin tí, Quisiera amarte menos. ¿Qué se presta más a tu estilo?
R: Ha sido una evolución absolutamente coherente. En el 86 quería chillar que las mujeres tenían su sitio, su libertad, su economía. Era esa una época testimonial, quería reflejar lo que encontraba en la calle: maduritos interesantes con el corazón helao. Buscaba una traducción del flamenco clásico a una época determinada. Antes contaba, ahora canto. Al introducirme en el jazz encontré nuevos registros sonoros que me han impulsado a seguir experimentando. Me voy mezclando y empapando de música de cuyo enredo sale algo.
P: ¿En qué te inspiras para esos temas?
R: El día a día y la calle. Tengo la suerte de que puedo ir por la calle sin que me reconozcan y con ello me puedo inspirar tranquilamente en lo que veo, en las cosas que realmente tocan el corazón.
P: ¿Para tí que representa Compay Segundo?
R: Un árbol que te llena de sabia y sabiduría.
P: De la nueva movida flamenca, ¿quién te inspira?
R: Hay mucha gente que hace cosas curiosas e interesantes como Tomasito.

P: ¿Quién es tu cantante latino preferido?
R: Desde Cayetano a Fito Páez en cuanto a hombres, pero me fijo más en las mujeres como María Graña, Mercedes Sosa, Soledad Bravo y Chavela Vargas, por citar algunas.

P: ¿Próxima aparición en EE.UU. y en Latinoamérica?
R: No lo sé, pero creo mucho en el destino y en las casualidades. Además cuando tienes un deseo sincero y grande, como es el mío, por venir de nuevo, se cumplirá. Llevo dos años diciendo llévame pa llá y finalmente he ido a Argentina, a Cuba y ahora aquí, Miami gracias al Festival de Música que corre paralelo al Festival de Cine.
P: ¿Qué te parece este auge que está teniendo la música hispana en EE.UU.?
Durante mucho tiempo lo anglosajón ha predominado en el ámbito musical. Pero ahora se está viviendo una reivindicación de lo hispano. Siento que nos hemos quitado todo tipo de complejos amén de unirnos diciendo mira qué música, mira qué poesía, mira qué mundo cultural tan rico. Eso es lo que ha engendrado ese auge cultural tan grande, como el Buena Vista Social Club.

Así es ella, Martirio, una mujer que cree en la unión y la reivindicación hispana frente a lo anglosajón. Una mujer de ojos tímidos, color miel, en todo momento una imagen de su tiempo.

Terra/Nina Hofman


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