


La estatuilla del premio, hoy, un símbolo de división entre los hispanos.
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29 de Agosto, 2001
INFORME ESPECIAL TERRA: LOS GRAMMY LATINOS CAMBIAN DE SEDE
Por Rubén Lavernia, Columnista exclusivo de Terra.com
Faltando menos de un mes para la ceremonia de los GRAMMY Latino, la Academia Latina de la Grabación dio a conocer por medio de su presidente Michael Greene que el acto de la premiación cambiaba de sede de Miami a Los Angeles.
El eje del conflicto se desarrolló a partir de la nominación de varios artistas cubanos, residentes en la isla, quienes vendrían a Estados Unidos a recibir sus premios. Entre ellos el salsero Isaac Delgado, la cantante Omara Portuondo, el pianista Chucho Valdés y Celina González reina de la música campesina.
Una coalición de más de 60 organizaciones de exilados cubanos había solicitado permiso para protestar frente a la American Airlines Arena, donde se iba a celebrar el evento.
Después de semanas de discusiones, al parecer, se había llegado a un acuerdo donde se garantizaba el derecho de los manifestantes a expresarse.
Los grupos de exilados serían autorizados a protestar frente a la Torre de La Libertad, un edificio emblemático para la comunidad cubana, que se encuentra situado a una cuadra del lugar. Sin embargo, y para sorpresa de muchos, Michael Greene anunció la decisión de trasladar el espectáculo a Los Angeles.
Según el comunicado oficial de la Academia Latina la razón fue la siguiente: "Debido a la preocupación por la seguridad y dignidad de los 10 mil invitados, nominados, artistas y patrocinadores a través del mundo, y la amenaza de caos durante la transmisión por televisión...hemos sido forzados a tomar una decisión difícil y desafortunada: la de mover la 2da Entrega Anual del Premio GRAMMY Latino de Miami al Forum de Los Angeles el 11 de septiembre.
¿Quién pierde y qué se pierde?
Los premios hubieran traído más de 35 millones de dólares en beneficios económicos para la ciudad de Miami, amén del costo en publicidad gratuita en un evento que iba a ser televisado y donde se calcula que unos 700 millones de personas lo verían.
Uno de los más sorprendidos por la decisión fue el alcalde del Condado de Miami Dade, Alex Penelas, quien casi al unísono con Greene declaraba en una conferencia de prensa el progreso de las conversaciones, al tiempo que se estaba dando a conocer en una conferencia de prensa la retirada del espectáculo. Penelas rechazó de plano las afirmaciones del ejecutivo de que la seguridad de los participantes no se pudiera garantizar.
Por su parte el alcalde de Miami Joe Carollo calificó como de arrogantes las declaraciones, añadiendo que en su opinión los organizadores desde el principio no tuvieron ninún interés en llegar a un acuerdo.
La importante Unión Americana de Derechos Civiles (ACLU) acusó al señor Greene de intransigente: "Es lamentable que una industria que depende tanto de la libertad de expresión esté tan dispuesta a pisotearle ese mismo derecho a una comunidad completa. El retiro de los GRAMMY Latinos es una exhibición de arrogancia...," dijo el grupo defensor de los derechos civiles en un comunicado.
Jorge Más Santos Chairman de la Fundación Nacional Cubano Americana y quien junto al productor musical Emilio Estefan habían trabajado arduamente para que la premiación se realizara en Miami, hizo saber a Terra en un comunicado lo siguiente:
"La retirada de los premio GRAMMY Latinos de Miami significa que nuestra comunidad cubano-americana perdió una excelente oportunidad para enviarle un mensaje al público en general y a la prensa nacional e internacional sobre la falta de libertad de expresión y otros derechos fundamentales en Cuba-a la vez que demostraba que nosotros sí sabemos respetar esos rechos. La comunidad mantuvo un comportamiento correcto, negoció de buena fe, y es lamentable que el Sr. Greene no haya aceptado la propuesta."
Desde el punto de vista del comentarista Francisco Aruca de Radio Progreso:
"Esto es un costo altísimo para Miami y para todos los que vivimos en esta ciudad. No sólo son 35 millones de dólares que iban a estar aquí. Se está jugando un problema de imagen, en esa imagen se está balancendo un enorme costo social y económico para esta región en muchos años...la libertad de expresión estaba garantizada, la libertad de protestar por parte de los cubanos estaba garantizada. Aquí lo que surgió es un problema de seguridad por parte de los organizadores, que habían sido los primeros en reconocer el derecho a protestar de los cubanos que estan en contra del evento y de que artistas cubanos participaran del evento (que en esencia es estar en contra del evento)."
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