Chat Correo Foros
 
 >  Portada  >  Noticias
 

 
  GRAMMY Latino
  Nominados
  Latin GRAMMY 2000
  Por siempre Julio
  Noticias
  Prensa
  Crónicas
  Galería
  Foros
  Entrevistas
  Artistas

 

  NOTICIAS

¿Qué se negociaba?

Durante meses, la Academia, sus socios y la ciudad de Miami, negociaban un perímetro alrededor de la Arena, para que las agrupaciones de exilados pudieran protestar. Hace alrededor de dos meses se había llegado a un acuerdo sobre los perímetros de seguridad, según manifiesta la Academia, añadiendo que sin embargo en las ultimas semanas los funcionarios de la ciudad de Miami cambiaron esta, poniendo en riesgo a los invitados.

Por otra parte las autoridades de la ciudad dijeron que estaban preparadas para garantizar la seguridad de los asistentes. El plan de la policía eliminada la proximidad entre asistentes y manifestantes que serían ubicados a una cuadra al norte de la Arena . Según Carlos Jiménez administrador de la ciudad de Miami "Los GRAMMY no tenían por qué irse" y acusó al señor Greene de tener un plan de contingencia desde el principio el cual puso en efecto llevándose la premiación a Los Angeles.

El alcalde Penelas rechazó de plano que la seguridad de los asistentes no se pudiera garantizar. No obstante indicó que a pesar de todos estos contratiempos trabajaría "arduamente" para traer el espectáculo a Miami en el 2002.

¿Quién gana?

El gran ganador en toda esta controversia parece ser el gobierno cubano, quien ha atacado duramente a las agrupaciones de exilados calificándolos como "la mafia de Miami".

En un artículo aparecido en el diario oficial del gobierno cubano, el Gramma califica como "un terible ojo negro" para la mafia anticubana la pérdida de los GRAMMY Latino. Añadiendo comentarios de personalidades de la ciudad estadounidense y cables de prensa donde se afirma que Miami se gana ahora el título de 'Meca de la intolerancia' y que este ha sidoel desastre más importante sufrido por la mafia anticubana luego de la devolución a Cuba del niño Elián.

El tema de los GRAMMY también fue tema en la Mesa Redonda Informativa de la Televisión Cubana que se realiza a diario. Según el comentarista Reinaldo Taladrid "la mafia ha secuestrado la ciudad de Miami que incluye a anglosajones..." Las reacciones de la Habana se hicieron coincidir con imágenes de las protestas de exilados cubanos en 1999 cuando la popular orquesta los Van Van se presentó en Miami.

También en una entrevista aparecida en la revista en la red 'La Jiribilla' Alicia Perea, Presidenta del Instituto Cubano de la Música opinó que: "Miami perdió la batalla porque demostró que hay un sector dominante de esa mafia que no está a la altura cultural para hacer una actividad de ese tipo" añadiendo que los músicos cubanos ya tenían solicitadas las visas y tenían en su poder las cartas de invitación para asistir a Los Angeles donde, según sus palabras, "esta premiación va a estar muchísimo mejor, vamos a tener un contexto mucho más culto".

Otros elementos de la controversia

El acuerdo para la ceremonia de la entrega de los premios nunca fue parte de un contrato escrito, sino que por ser un acto privado no fue pactada con las autoridades locales ni condales, por tanto no había nada formal que comprometiera a los organizadores a mantenerse en Miami a pesar de haberlo anunciado.

A la reunión de los Angeles donde se decidió la sede, acudieron el alcalde del condado Alex Penelas y el de Miami Beach Neisen Kasdin. En dicha reunión según palabras de Penelas el señor Greene sólo habló del compromiso de cumplir una recaudación de alrededor de un millón de dólares como aporte de la comunidad.

Según el empresario chileno Manolo Olalquiaga, promotor de conciertos en el sur de la Florida, muchas personas en Los Angeles no estaban de acuerdo con el traslado de los GRAMMY a Miami porque iban a perder dinero por concepto de impuestos, alojamientos, restaurantes, en fin toda la industria que se mueve alrededor de estos eventos.

Otra versión apunta a que el retiro de los premios de Miami se debió a dificultades financieras. Según los directores financieros del comité anfitrión Fred Balsera y Silvestre Lukis, fue la posibilidad de que el espectáculo no generara suficientes ganancias y no problemas de seguridad, lo que motivó el regreso a Los Angeles.

Como argumento para sustentar esto afirman que los organizadores no habían vendido suficientes palcos y asientos que habían retenido para generar ganancias, además estas expectativas se verían aumentadas por el costo de trasladar el evento que conlleva la movilización de especialistas de construcción, sonido, electricistas, etc.

Según Lukis el señor Greene habia viajado días antes para mostrar su preocupación por la venta de los palcos, 12 en total a un costo de 50 mil dólares y asientos entre 4 y 6 mil dólares que estaban estancados.

Para la directora ejecutiva del comité anfitrión de los GRAMMY Latinos Lili Abello esto no representaba ninguna dificultad y discrepó de sus compañeros de comité en cuanto a las razones de la cancelación.

Otro que también opinó lo contrario fue William Talavera, miembro ejecutivo del comité anfitrión y presidente del Buró de convenciones y visitantes del Gran Miami quien afirmó que no creía que los organizadores estuvieran preocupados por las ganancias porque de ser así no hubieran considerado traerlo a Miami.