Director: William Friedkin
Basada en el libro homónimo de Peter Blatty, la adaptación cinematográfica
de El Exorcista es una de las pocas cintas de terror que no necesita
tener una cantidad de cadáveres más alta que el coeficiente intelectual
colectivo de la audiencia para horrorizar a los espectadores.
A cambio, el director William Friedkin empleó imágenes gráficas y
citas bíblicas para tomar posesión de la siquis del público (y de
su billetera). La película fue una de las pocas de terror que han
tenido éxito comercial y buena respuesta del público. Recibió 10 nominaciones
al Oscar y ganó alrededor de $160 millones en los Estados Unidos.
El argumento es tan viejo como la historia del hombre: es la clásica
lucha entre el bien y el mal, en este caso gira sobre la posesión
demoníaca de una niña pequeña (Linda Blair). Max Von Sydow interpreta
al sacerdote que lucha contra el demonio mientras miembros de la familia
y curiosos observan cómo la situación se agrava. La escalofriante
banda sonora y la cinematografía cautivante ayudaron a establecerla
como una de las películas más espeluznantes de todos los tiempos.