En 1894 apareció otra maravilla de la compañía de Edison, llamada Kinetoscopio. Básicamente este era un aparato voluminoso en donde se pasaban imágenes que al activar una manivela adoptaban movimiento. Era un aparato diseñado para una sola persona.
El 14 de abril de 1894, los Hermanos Holland abrieron en Nueva York la primera sala especialmente diseñada para Kinetoscopio en la 1155 Broadway en Nueva York y, por primera vez, se exhibió comercialmente una película de cine al público.
Los primeros espectadores del Kinetoscopio se maravillaban con el solo hecho de mover la manivela del aparato y observar, por tan sólo 30 ó 60 segundos, algunas imágenes con movimiento. Las escenas más conocidas eran de mujeres bailando, perros persiguiendo ratas y contorsionistas.