A mediados de la década, una entrada al cine costaba algo menos de un dólar y el presupuesto para la realización de una película estaba alrededor de 1 millón y medio de dólares.
Este fue el año de La Novicia Rebelde (The Sound of Music).
El famoso director polaco Roman Polansky decidió viajar a Inglaterra e hizo su primera película en inglés, el clásico surrealista Repulsión (1965) con Catherine Deneuve, como una joven peluquera reprimida sexualmente, quien poco a poco fue volviéndose loca. Tras el éxito, Polansky se trasladó a Estados Unidos y produjo El Bebé de Rosmary en 1968.