La aparición de la primera grabadora de video, Betamax de Sony en 1975, y el estreno de las primeras películas en este medio, da paso a una nueva industria que supondrá una nueva fuente de ingresos para las arcas de los estudios.
En los años 70 se resucitó el idilio de los Estados Unidos por Hollywood. El éxito continuado de los estudios se vio garantizado con el nuevo fenómeno de las películas taquilleras que se estrenaban durante el verano como Tiburón (Jaws, 1975) y La guerra de las galaxias (Star Wars, 1977). Tiburón se convirtió en la película más taquillera de la historia, aunque fue destronada rápidamente por La guerra de las galaxias dos años después.