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| LA QUIMERA DE ORO (1925) |
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En La Quimera del Oro, el personaje de Charlie Chaplin es el mismo Charlot vagabundo, melancólico e ingenioso que había venido divirtiendo al mundo entero desde 1914. Charlie es el más atípico participante en la fiebre del oro de 1898 que acaba compartiendo una cabaña remota con dos buscadores tres veces más grandes que él y mucho más peligrosos: Big Jim McClain (Mack Swain) y Black Larsen (Tom Murray).
En la historia, Big Jim no es malo en el fondo, pero Larsen es un ladrón y un asesino. Cuando se quedan sin víveres, Larsen se dirige a las planicies heladas para cazar y deja a Charlie preparando una deliciosa cena de Acción de Gracias para Big Jim, que consiste en un exquisito zapato asado. Pasan los días y Big Jim, delirante, se imagina que Charlie es un pollo enorme y empieza a perseguirle con una hacha; Charlie se salva porque mata sin querer a un oso, con lo que tienen suficiente comida para diez hombres. Cuando amaina el viento, Charlie y Big Jim se despiden. Charlie busca fortuna en una comunidad minera cercana, mientras que Big Jim tiene la suerte de encontrarse una "montaña de oro", justo antes de que Black Larsen le tienda una emboscada y le deje inconsciente. Larsen muere en una avalancha y Big Jim, que ha perdido la memoria, se ve obligado a vagar sin rumbo fijo. Entre tanto, Charlie se enamora de lejos de Georgia (Georgia Hale), una chica de salón muy segura de sí misma que ni siquiera sabe que él existe. Entre ellos surge una historia de amor llena de contratiempos y aventuras que termina por enriquecer la trama de esta cinta.
Esta es la comedia más larga (fue reducida a nueve rollos de su duración original de diez) y más elaborada de las comedias mudas de Chaplin, de hecho le llevó catorce meses terminarla. La Quimera del Oro es además uno de los pocos largometrajes clásicos auténticos y sin adulterar de los años 20.
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