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Crónicas desde Colombia
(por Mónica Godoy, enviada especial)
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LA GUERRILLA
Introducción - Origen - Situación - Diálogos de Paz
SITUACIÓN ACTUAL
Maria Vega lamenta la muerte de su hijo, el sargento de policía Adan Bocanegra, durante su funeral en Ibagtue, 80 milles, al sur de Bogotá. El suboficial murió defendiendo el pueblo de Roncesvalles en el estado de Tolima, junto a otros 13 policías en un ataque realizado por las Farc. Todos fueron fusilados cuando se les acabaron las municiones. 16 de julio, 2000. (AP/Scott Dalton)

La guerrilla hoy posee 16 mil hombres perfectamente armados en 68 frentes que hacen presencia en el 40 por ciento de Colombia. Maneja de forma clandestina un presupuesto de $550 mil millones de pesos anuales (tres billones de dólares, aproximadamente).

En Colombia existen dos grandes grupos guerrilleros: las mencionadas FARC, que actúan principalmente en el sur del país, Cundinamarca y Antioquia; y el ELN o Ejército de Liberación Nacional que tiene presencia en el oriente y norte de Colombia (Santanderes, Antioquia, César y sur de Bolívar) y cuenta entre sus filas a unos seis mil combatientes.


Los primeros atacan principalmente las poblaciones y las estaciones de policía; secuestra miembros del ejército y extorsiona más que ningún otro grupo armado. Mientras tanto, los segundos se dedican también a los secuestros y extorsiones, pero principalmente a destruir la infraestructura económica de Colombia, por medio de la voladura de oleoductos y torres transportadoras de energía eléctrica.

De la violencia en el país, la guerrilla es responsable del 13 por ciento de los 25 mil homicidios que ocurren anualmente en Colombia, según datos de un informe gubernamental que se entregó al Senado el pasado 14 de agosto. También son los actores del 14 por ciento de las 403 masacres cometidas en el país durante 1999, y del 45 por ciento de los 2600 secuestros anuales. El costo que origina la guerrilla contra la economía del país también es muy alto: desde 1986 se han cometido 600 atentados al oleoducto Caño Limón-Coveñas, el más grande del país, a un costo cercano a los $1.4 billones de pesos, según datos de la compañía estatal de petróleos, Ecopetrol. Asimismo, el derribamiento de casi 250 torres de energía durante el último año ha provocado el racionamiento de vastas regiones, en especial la antioqueña que ha sufrido cortes de luz de hasta ocho horas diarias.

Las acciones terroristas también están en el orden de lineamientos de la guerrilla: el secuestro de un avión de Avianca en pleno vuelo el 12 de abril de 1999, junto con sus 33 ocupantes, los cuales fueron liberados sólo hasta un año después. También, según el Ejército y la Policía, son responsables de colocar el 15 de mayo del presente año un collar-bomba a Ana Elvia Cortés de 53 años, el cual explotó. El saldo, dos muertos: la mujer y el miembro del escuadrón anti-explosivos que intentaba desactivar la carga con dinamita.

Así, todavía se les condena por el secuestro de niños, como también el reclutamiento de menores de edad para ingresar a la insurgencia. Según la organización País Libre, en Colombia existen en la actualidad 110 niños secuestrados, de los cuales 30 están retenidos por la guerrilla. Asimismo, las FARC y el ELN cuentan entre ellos seis mil niños entre sus integrantes.

Tanto el narcotráfico como el secuestro y la extorsión entregan los principales ingresos de los grupos armados. Según un informe especial publicado por la revista Semana (marzo 8 de 1999) sólo las FARC recolectaron $260 mil millones de pesos por concepto del tráfico de drogas. Aunque sus máximos jefes no lo reconocen, es cierto que la guerrilla posee grandes plantaciones de droga en Caquetá y Putumayo, además que cobra a los narcotraficantes un impuesto denominado ´gramaje´. Este consiste en proteger los laboratorios donde se procesan los estupefacientes, a cambio de un porcentaje de lo procesado. Como si fuera poco, por extorsiones reciben $200 mil millones; por secuestros, $45 mil millones, y por abigeato 35 mil millones. En total, $560 mil millones de pesos mal contados, con una rentabilidad que supera de lejos a las mejores empresas colombianas.

De esos ingresos, invertirá sólo $77 mil millones en la adquisición de armas para sus combatientes, intendencia y equipo, medicamentos, alimentación, transporte, entre otros. Del resto no se sabe a ciencia cierta, pero se dice que todo está en cuentas en el exterior. Por su parte, el ELN ha percibido en el período 1991-1999 un total de $1.8 billones de pesos, debido a las acciones delictivas de sus 37 frentes. En contraste con sus acciones, ambos grupos subversivos llevan a cabo diálogos de paz, pero en diferentes condiciones y escenarios.