| DE CROACIA PARA EL MUNDO |
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Seguramente muchos imaginan que el origen de la corbata, un accesorio imprescindible
para el hombre moderno es relativamente cercano a nuestros días. Para sorpresa
de la gran mayoría, esta prenda, a la que todavía se le desconoce
su utilidad, marca su nacimiento en el calendario del siglo XVII y muestra que
el uso de este elegante complemento tuvo un inicio asociado con el mundo de la
guerra.
Alrededor del año 1635, unos 6 mil soldados y caballeros de las tropas
croatas se presentaron en París para dar su apoyo al rey Luis Xlll. El
uniforme militar de estos soldados generó gran interés y todos
llevaban sus cuellos cubiertos por pintorescos echarpes.
No pasó mucho tiempo para que los parisinos adoptaran este original estilo
croata. Esta prenda debutó en sociedad como un signo de distinción
y fue rápidamente incorporada por los funcionarios militares franceses.
Luego, el llamativo estilo croata salió del ámbito militar y se
metió en la realeza. Durante el reinado de Luis XlV -un soberano conocido
por cuidar su imagen personal y vestirse decorativamente - se afirmó esta
prenda como elemento de prestigio y distinción y se ganó la aceptación
de los miembros de la Corte.
Los franceses hablaban por ese entonces del "croate del la", expresión
que pronto entró en la raíz de la palabra cravate en francés.
Con el paso de los años, la moda de la corbata fue importada a Inglaterra
a través de un miembro de la realeza. Charles II la llevó a su
tierra cuando regresó del exilio.
Una década más tarde, el uso de esta prenda ya se había
extendido a todos los países de Europa y sucesivamente hasta casi todos
los rincones del planeta.
Terra/Luciana Lamberto
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