| SOBRIEDAD TRAS LA CRISIS |
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La llegada de los 30 trajo consigo la gran depresión de la bolsa. Muchos
se quedaron sin trabajo, y los que tenían no ganaban lo suficiente. Con
esa situación, estar a la moda pasó a ser un lujo. Nadie tenía
dinero para comprar zapatos y ropa nueva, al menos no masivamente. La idea era
preservar, el mayor tiempo posible, lo que había en el armario.
La industria de la moda debió adaptarse a los tiempos de crisis y crear
para un mercado con un poder adquisitivo bajo. Para la mujer se impuso un estilo
más femenino y liviano. La flapper quedó atrás. El largo
de los vestidos y las faldas cayó hasta los tobillos.
El ingreso de la mujer a la fuerza de trabajo obligó a recurrir a la ropa
más práctica. El glamour y la transgresión de los 20 ya
no tenían cabida en una sociedad que enfrentaba una gran crisis mundial.
Las prendas tendían a marcar la cintura y a entallar la figura. El traje
de chaqueta era el más usado en las calles. El cabello corto dejó
de ser moda, y se notaba un claro regreso al estilo más femenino.
Coco Chanel siguió siendo una de las diseñadoras
claves de estos años.
Terra / Luciana Lamberto
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