Presentadora principal y asesora de la presidencia de la prestigiosa
cadena de noticias CNN en español, esta colombiana
es una de las periodistas más reconocidas en el medio
hispano de Estados Unidos y la más importante de América
Latina.
Por: Mónica Godoy L
Su cargo como presentadora del Noticiero CNN en español, sin
duda una de las cadenas de noticias de más prestigio en el mundo,
es una de las posiciones más destacadas alcanzadas por un periodista
latinoamericano en Estados Unidos. Según su opinión, ¿cuál podría
ser el perfil de un periodista, independientemente de su origen,
para que tenga éxito en los medios de comunicación americanos?
Haber trabajado en un medio local es muy importante para aspirar
a una posición que tenga audiencia nacional. Sin embargo, tener
los requisitos para triunfar en esta profesión son exactamente los
mismos en cualquier país. Estar bien informado, ser asiduo lector,
tener buenas fuentes y buenos contactos. En los medios de comunicación
en español que no sean escritos ayuda muchísimo el acento neutro.
En ese sentido, los colombianos nos vemos favorecidos específicamente
porque no nos identifican de dónde somos, o podemos esconder fácilmente
el acento.
Pero para triunfar en los Estados Unidos yo diría que lo fundamental
es tener un excelente manejo del idioma. Esa es una grandísima ventaja
que tienen los periodistas que vienen de Latinoamérica frente a
los hispanos que se gradúan en universidades de Estados Unidos ya
que éstos últimos están mucho más expuestos a variaciones, adaptaciones
y cambios en el manejo del idioma. Yo diría que, básicamente, éstos
son los valores profesionales que más van a contar a la hora de
contratar a un hispano en los medios de comunicación de este país.
¿Cree usted que el medio en que se desenvuelven los periodistas latinoamericanos,
y la gran cantidad de noticias que generan nuestros países, puedan formar de una
manera diferente el ejercicio del periodismo, en cuanto al manejo de la información,
la rapidez, la agilidad, etc?
Sí, el periodista latinoamericano que se enfrenta a todo tipo
de información resulta mucho más ágil. Aquí lo que pasa es que uno
tiene un panorama muchísimo más amplio, se aprende a mirar cada
problemática a la distancia y a ejercer un poco más la capacidad
de análisis porque el periodista no está inmerso en un solo país,
y cuando uno conoce la gente y los personajes que hacen parte de
cada una de estas historias, es difícil hacer un análisis independiente.
El hecho de que estemos lejos manejando problemáticas de Latinoamérica
me da la impresión de que nos da ventajas para hacer un trabajo
más objetivo porque no hay intereses particulares, ni políticos,
ni empresariales, que son siempre los elementos que juegan en nuestros
países a la hora de trabajar en un medio local. Entonces yo creo
que un periodista latinoamericano aquí puede ejercer un poco más
su capacidad de análisis y trabajar con independencia. Eso por el
lado de contenido. Por el lado de producción, sí, somos más ágiles,
además, el periodista en América Latina tiene más cabida en cámara,
mucho más protagonismo, y las notas son más largas y los formatos
diferentes. Y creo que sí, somos más ágiles.
Según los resultados del Censo 2000, la cifra total de latinos
en Estados Unidos es de 35,3 millones, tres millones más de lo esperado.
¿Cómo ve usted el futuro de la comunidad hispana dentro de la sociedad
norteamericana?
Yo creo que ya nos han reconocido la fuerza que significamos,
el hecho de que estos dos gobiernos, México y Estados Unidos ya
estén negociando una amnistía para todos los mexicanos, pone en
evidencia la falta de mano de obra, y el gran aporte que le hacemos
los hispanos a este país. Ya es claro el interés de las grandes
corporaciones y compañías en entrenar a sus ejecutivos para que
aprendan el español porque se dan cuenta que van a tener una gran
ventaja a la hora de comunicarse con sus empleados y conquistar
mercados en América Latina. Desgraciadamente, nos acaba de pegar
una crisis económica y las perspectivas de inversión y de abrir
sucursales de estas compañías en América Latina se han demorado,
pero cada vez miran con mayor detenimiento, con mayor atención hacia
Latinoamérica.
En Estados Unidos me parece que la cultura hispana ya es evidente
en todas partes. Hace poco en Atlanta se presentó Madonna y cantó
toda una canción en español. Ella ya había tenido antes pedacitos
de canciones en español, me acuerdo de "La isla Bonita" y era sólo
una frase dentro de una canción. Ahora el español está incluido
en su repertorio, una evidencia más de cómo los hispanos estamos
influenciando este país. Además, me parece que ya es importante
la cantidad de medios de comunicación hispanos y la penetración
que tenemos.
Usted se graduó de Periodismo y Comunicación de la Universidad
de la Sabana en Colombia y alcanzó a trabajar en los medios de comunicación
de su país. ¿En qué medios alcanzó a trabajar allá y cuáles fueron
sus mayores logros?
Yo trabajé en Caracol Radio, en Programar Televisión, en Punch,
con Testimonio y Momento Cultural, trabajé en el Noticiero Criptón,
trabajé para Editorial Planeta. Esa fue mi experiencia en medios
locales. Mis mayores logros fueron con el programa de investigación
Testimonio, yo fui una gran privilegiada porque me acuerdo que el
programa salía los domingos y el lunes llegábamos a clase y analizamos
el contenido del programa porque era uno de los programa de investigación
más importantes en ese momento en Colombia, y bueno, con tan buena
suerte que empecé a trabajar ahí. Con ese programa nos ganamos premios
de periodismo Simón Bolívar que para mí, además de recibirlos con
mucha satisfacción, fueron un reconocimiento a toda la labor del
equipo, porque era un programa muy bien hecho, muy bien armado y
digamos que para la época, era como pionero en desarrollar temas
a profundidad.
¿Hace cuánto decidió venir a Estados Unidos, y cómo fue ese
comienzo en este país?
Yo llegué a Estados unidos en Marzo del 92, o sea que llevo 11
años y medio. Y corrí con muy buena suerte porque vine de vacaciones
pero llegué con una hoja de vida y un cassette, viendo la posibilidad
de buscar un trabajo. Tenía pensado venirme a vivir acá porque en
ese entonces mi novio, el que ahora es mi marido, vivía en los Ángeles,
y teníamos pensado casarnos, entonces yo ya estaba buscando posibilidades
para trabajar. En ese entonces decía, si no me sale un trabajo,
empiezo a hacer una especialización. Y empecé a hacer todos los
trámites para una beca, y con tan buena suerte que cuando toqué
puertas en los canales locales en los Angeles estaban buscando una
presentadora para el noticiero local de Univisón, el canal 34, y
me sometí a una selección. A los dos días de haberme regresado a
Colombia me llamaron y me ofrecieron el puesto. Entonces lo que
yo planeaba, que iba a ser un viaje en seis meses, ocho meses, resultó
en mes y medio ya con trabajo, con visa y todo.
¿En qué año CNN decidió salir con su versión del noticiero
en español y qué motivó a la cadena para hacerlo?
Cuando llegué ya habían dos emisiones en español, una a las seis
y media de la tarde , y otra a las 11. Y eran las emisiones en español
que salían en la cadena Telemundo. Telemundo había contratado a
CNN para que le produjera el noticiero de la cadena, el noticiero
nacional. Entonces cuando empecé en CNN hacíamos el noticiero que
competía en esa época con Univisón. Después, ese contrato se venció,
no se renovó, entonces de 2 medias horas, pasamos a 4 medias horas
y después a 6 medias horas, y esas 6 medias horas de noticias se
pasaban en el canal de CNN internacional de Latinoamérica, entonces,
tú veías CNN internacional en inglés y de pronto a determinadas
horas entraban nuestras medias horas en español.
Para marzo 17 de 1997 nos lanzamos como cadena independiente de
noticias 24 horas en español. A mi me parecía importantísimo trabajar
para CNN, primero porque era una cadena americana con la reputación
y el prestigio que ya tenía CNN para la época; y segundo, porque
era una forma de que me vieran en mi país. Para mí era un poquito
triste haber hecho una carrera bastante rápida e importante en Colombia
antes de irme y que de un momento a otro la gente se olvidara de
alguna manera de que yo existía. Y esta era una manera de volver
a la televisión en Colombia, a través del cable.
Como periodista, usted ha cubierto las elecciones más recientes
en Argentina, Colombia, Chile, Perú, Venezuela, y se ha entrevistado
con la gran mayoría de gobernantes latinoamericanos. En su concepto,
¿Qué Presidente latinoamericano está mejor preparado para conducir
el futuro de los países latinoamericanos?
Esa es una pregunta dificilísima porque todos llegan tan bien
preparados y mira cómo salen. Yo no podría decir quién está mejor
preparado porque el poder corrompe, y no quiero decir que todos
sean corruptos, pero en el transcurso de su administración las cosas
no le salen a todos como las prometen. Yo diría que Presidentes
como Ricardo Lagos, de Chile, Alejandro Toledo, en Perú son personajes
con muy buena reputación y buena acogida. Bueno, Toledo a penas
empieza, está en la luna de miel, y Lagos es un hombre que cuando
organizó su cumbre de Río en Chile se le vio muy buena acogida.
Estos son personajes que internacionalmente tienen muy buena imagen.
Andrés Pastrana, también puso a Colombia en el mapa mundial. Colombia
era visto como un "paisucho" de tercera que tenía un conflicto guerrillero.
Ahora ya nos miran como un país, con un conflicto armado importante
y al que hay que darle una mano y prestarle un dinero para que salga
de la crisis no solamente económica sino social. Fernando Enrique
Cardozo de Brasil también es un hombre que ha enfrentado varias
crisis y ha salido airoso, ha sido reelegido. Es un hombre también
con muy buena imagen internacional.
¿A qué personaje del panorama mundial no ha entrevistado aún
y le gustaría entrevistar?
A Gorvachov. Tuve la oportunidad de conocerlo porque vino a dar
una conferencia aquí en un evento que organiza CNN cada año que
se llama el World Report, y ha sido una de mis grandes frustraciones
no haber podido entrevistarlo. Pero me encantaría hacerlo.
¿A dónde se ve usted en diez años?
Me veo haciendo más periodismo de investigación y no sé, de repente
escribiendo y opinando un poquito más. Hablando como cadena, nos
vemos con la mayor penetración en los Estados Unidos.
Como colombiana en el exterior, ¿cómo ve al país?
El país se ve mal, muy mal desde el exterior. Es triste la situación,
yo creo que no hemos tocado fondo. Pero creo que hay un indicio
de que la sociedad civil se está organizando más, y eso yo creo
que va a generar un gran movimiento de gente común y corriente que
busca traer un cambio o apoyar un líder o mandar un mensaje de paz
a estos violentos. Me parece que estábamos como dormidos, que estábamos
como en una apatía profunda, pero desde que se empezaron a hacer
estas grandes marchas por la liberación de los secuestrados y cada
vez más empresarios, instituciones, academias, se están uniendo
para hacer foros y buscarle una alternativa a este conflicto, siento
una esperanza. Pero volviendo al inicio de mi respuesta, creo que
no hemos tocado fondo. Colombia es un país que aguanta tanto, tanto,
tanto, que nos va a tocar ver mucha más violencia antes de ver un
país con una pacificación verdadera.
¿Qué aporte podrían ofrecer profesionales que como usted tienen
el talento para fomentar un cambio en la búsqueda por la paz?
Bueno, yo creo que mucho, yo creo que el aporte puede ser mucho.
Sobre todo para los que trabajamos en los medios de comunicación
que es un arma muy, muy poderosa. Ahora desde Atlanta estamos organizándonos
en una asociación sin ánimo de lucro que se llama Colombianitos,
de la cual soy Presidenta, y estamos tratando de gestionar nuestra
personería jurídica para lograr lo que aquí se llaman los Grants
de las grandes corporaciones de los EEUU. Digamos empresas Como
Coca-Cola, Home Depot, Bell South, las grandes compañías multinacionales
destinan una importante suma de dinero para organizaciones de caridad,
o asociaciones sin ánimo de lucro, y la idea es conseguir estos
grandes presupuestos para ayudar a los niños afectados por la guerra
en Colombia. De esta forma, hemos empezado ya una labor pequeñita,
porque apenas estamos naciendo, ayudando a algunos niños que han
perdido sus extremidades por minas antipersonales. Hasta el momento,
ya hemos ayudando a tres niños y vamos a empezar con el cuarto.
Pero la idea es empezar a hacer una obra en grande. Entonces creo
que en esa medida, los colombianos que tenemos la suerte de trabajar
en este país, de recibir un ingreso que nos permite vivir decentemente,
podemos aportar en dinero y en esfuerzo en la medida que nos sea
posible para causas como esta. Porque directamente y algo en concreto,
la ayuda no se puede hacer si uno no está en Colombia. Creo que
la manera de hacerlo es ésta, organizándose.
¿Qué es lo que más extraña de Colombia?
Mi familia, obviamente, y los amigos. Además de esto, lo de siempre,
la comida y la vida social. En este país se vive para trabajar.
Y los días libres son para estar en familia. Obviamente, si uno
tiene amigos viviendo cerca, tiene una vida social activa. Pero
no es lo mismo tener una vida social activa con sus amigos de toda
la vida. Con gente que uno conoce de toda la vida, que tener una
vida social con gente que está de paso. Porque en este país unos
viven en esta ciudad y a los seis meses les sale otro trabajo y
se van. Hay una gran movilidad, entonces uno como que siente que
la gente no pertenece a ninguna ciudad, porque están en estas ciudades
atraídos por un empleo, no porque pertenezcan a la ciudad. Así que
es muy difícil hacer esas grandes amistades, y esos grandes amigos
que sólo se logran con la gente de uno, con la gente con la que
se crío y creció.