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Películas
No Place to Go
(Alemania,
2000)
La novelista
Hanna Flanders es una comunista de café que vive en un cómodo apartamento
en Munich y compra su ropa en las tiendas de Dior. Cuando cae el
muro de Berlín, cae con él su vida llena de comodidades. De repente,
el mundo a su alrededor se torna extraño. Si en algunas ocasiones
la película es demasiado cruda, es porque Hanna Flanders es un personaje
inspirado en la madre del director Oskar Roehler, la conocida escritora
Gisela Elsner. 
La personificación de Hannelore Elsner (no
hay parentesco) fue aclamada en la revista Der Spiegel como
"la mejor interpretación femenina que el cine alemán ha dado en
muchos años ".
La fotografía en blanco y negro de Hagen Bogdanski
es absolutamente brillante. No Place to Go nos recuerda a
El ocaso de los dioses y a La pasión de Veronika Voss
en su sorprendente descripción de la decadencia de una mujer famosa.
Quincena de realizadores, Festival de Cine de Cannes.
Lunes 26 de febrero, 9:30 p.m.
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