
CRÍTICA: CHOCOLAT |
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Mmmm... ¡LA MAGIA DEL CHOCOLATE!
Como otras películas basadas en el mismo género culinario: Babbetes
Fest, Como agua para chocolate, Woman on Top, la última obra
de Lasse Hallström (The Cider House Rules, Something to Talk
About, What´s Eating Gilbert Grape), Chocolat, se recrea
en la magia de la comida, en este caso el chocolate, logrando lo
que nunca se ha visto en este tipo de género, cinco nominaciones
al Oscar.
Con una visión surrealista, digna de los mejores escritores latinos
del realismo mágico, la historia de Chocolat se centra en
el poder del chocolate sobre los sentidos del hombre. Ya en tiempos
inmemoriales, mayas y aztecas le otorgaban un poder mágico usándolo
en rituales y ceremonias. El encanto de Chocolat se encuentra
en un guión bien hilvanado (para algo está nominada a mejor adaptación
literaria) donde asistimos a la transformación de los personajes
tras mordisquear los chocolates caseros de Vianne Rocher.
La magia de Chocolat radica también en la interpretación.
Por un lado, Juliette Binoche que da vida al personaje principal,
la citada Vianne Rocher, con una sutileza subliminal y tremendamente
sensual consigue por su actuación nuevamente otra nominación al
Oscar. Y es que su manera de mirar, su cadencia en los movimientos
refinados, su seguridad al hablar nos muestra un personaje hecho
a medida. Por otro lado, Judi Dench, Armande, tiene fuerza
propia, que traspira un carácter agrio, pero noble, que también
le ha valido una nominación como mejor actriz de reparto. Por su
parte, las actuaciones de Lena Olin (Josephine Muscat) y
Johnny Depp (el atractivo gitano, Roux) que sin nominación
al Oscar, merecen una nominación especial.
A su vez, la música a cargo de la británica Rachel Portman (The
Legend of Bagger Vance, The Cider House Rules, Beauty and the Beast,
Emma), cuarta nominación, envuelve los planos de una ciudad
medieval francesa centrada en nuestro tiempo, hechizando los sentidos
del público. Y es que la magia de Chocolat embruja muchos
sentidos, además del oído, la vista y el gusto.
Sí, les aseguro, que traes ver Chocolat, una gran película
en todos los sentidos, quinta y última nominación a mejor película,
uno sale con un severo antojo de comer chocolate... que dura mucho
después del final de la misma. Un embrujo que sólo Lasse Hallström
es capaz de provocar.
Nina Hofman
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