
MODA |
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17-02-01

LA ALFOMBRA ROJA, UN EVENTO POR SI SOLO

La noche del Oscar se convierte también
en la más importante pasarela de moda.
Sí, la vestimenta de los célebres actores se convierte en noticia,
más bien en todo un evento, al pasar por la alfombra roja entre
los destellos del flash incesante, admiradores y admirados al son
del clic-clic de los fotógrafos.
Por si fuera poco, parte de la tradicional alfombra roja consiste
en pasar por delante de los devastadores comentarios de Joan Rivers
y su hija Melissa, que sin decoro alguno enaltecen o denigran a
los famosos dependiendo de lo que luzcan.
Y es que la noche de la entrega del Oscar trae a los famosos de
cabeza. La gran mayoría de las actrices, aunque la moda masculina
empieza por fin a pisar fuerte, pasan meses en busca de un vestido
exclusivo diseñado por los grandes modistos y con la terrible pesadilla
de que alguien elija algo parecido.
Así, Penélope Cruz, una de las más elegantes en la última entrega
con un vestido de gasa azul, tuvo suerte al convertirse en la musa
preferida de Ralph Lauren, sin embargo su look no fue del todo exclusivo,
pues Gwyneth Paltrow también gusta de este modisto y eligió un vestido
muy parecido al de la actriz española pero en tono rozado, ahora
sí, el año anterior -menos mal. Julianne Moore con
menos fortuna, viajó de EE.UU. a París, Londres y quién sabe dónde
en busca de ese vestido sencillo, pero elegante, que terminó siendo
de Chanel.
Mientras que Hilary Swank, la ganadora a mejor actriz del 2000,
con su acertado vestido verde-dorado, estuvo indecisa hasta el último
momento, pues no supo que ponerse hasta horas antes de la entrega,
Angelina Jolie apareció vestida a imagen y semejanza de Morticia
Addams, con un vestido largo negro poco favorecedor. Otras actrices
son más sencillas y prefieren un modelo vintage o lo que es lo mismo,
de segunda mano como la de Winona Ryder.
Lo cierto es que la noche del Oscar se convierte en glamour por
los atuendos y los accesorios de filigrana dorada rematada con pedrería
fina que hacen brillar a los que ya brillan con luz propia. Paciencia
que, pronto, verá la entrega del Oscar, apoteosis de los chismes
de moda por la extravagancia y el lujo de sus participantes que
hace tiempo ya, empezaron su búsqueda frenética del vestido perfecto.
No se lo pierdan la vestimenta el día después en la galería de fotos.
Nina Hofman
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