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06-03-01

MÉXICO, OPTA DESPUÉS DE
26 AÑOS, A UN OSCAR CON AMORES PERROS

La recuperación del cine mexicano está en
marcha y si Arturo Ripstein con La perdición de los hombres
y Así es la vida inició el proceso, Alejandro González Iñarritu
y sus Amores perros lo confirma con una candidatura al Oscar
a la mejor película de habla no inglesa, después de 26 años.
Amores perros es, según dijo González Iñaturru, "una historia
de humanos y perros que viven vidas paralelas en una sociedad que
metafóricamente está llena de ratas".
Este largometraje, galardonado en los Festivales de Cannes, Edimburgo,
Oporto, Flandes, Chicago, Los Angeles, Sao Paulo, Tokio, La Habana
y Huelva, es la "ópera prima" del realizador mexicano, quien asegura
que no tiene ningún discurso preparado para los Oscar.
"Si lo gano improvisaré, pero para mí ya es un honor y privilegio
estar entre los candidatos", afirmó.
Amores perros, que compite por la estatuilla con la taiwanesa
Crouching Tiger, Hidden Dragon, la checa Divided we Fall,
la belga Everybody Famous y la francesa The Taste of Others,
se estrena el día 30 de marzo en Nueva York y el 13 de abril en
el resto de EE.UU., además el día 9 se volverá a proyectar en México,
donde ha batido récords de taquilla con cerca de tres millones y
medio de espectadores.
Con un presupuesto de 2,2 millones de dólares, Alejandro González
Inárritu rodó durante diez semanas tres historias diferentes, "con
el punto de unión de un accidente de tráfico en el que se ven implicados
tres de sus protagonistas": Emilio Echevarría, Gael García Bernal
y la española Goya Toledo.
La primera historia está protagonizada por el joven Gael García,
quien está a punto de ponerse a las órdenes del español Agustín
Díaz Yanes en Sin noticias de Dios junto a Victoria Abril
y Penélope Cruz, "es la más violenta de las tres", aseguró González
Iñáturru.
Esas escenas violentas, sobre todo las de las peleas de perros,
le han ocasionado problemas de censura en países como el Reino Unido.
"Algo que no es otra cosa que una forma de fascismo del primer mundo
que se preocupa por un animal herido y no ofrece un mínimo de ayuda
a las personas que padecen esa misma violencia", comentó el realizador
mexicano.
"Hitler amaba a los perros y mataba personas -añadió- y a mi nadie
me ha preguntado si maté a alguien en el accidente, pero sí que
se han cuestionado qué pasa con los perros. Esta película habla
de la pérdida de humanidad de algunas personas que prefieren vivir
con un animal que con otro ser humano. Creo sinceramente que es
más violenta Gladiator, que la mía".
Alejandro González afirmó que después de vivir desde hace 37 años
en México "es difícil contar un cuento de hadas, por la crisis de
inseguridad, cercana a una guerra civil, que vive la ciudad".
El realizador se ha rodeado en su ópera prima de actores procedentes
del teatro, como Emilio Echevarría y Alvaro Guerrero, y por jóvenes
debutantes como Gael García, Vanessa Bauche y Jorge Salinas.
Para estas tres historias de amor, pasión y violencia, en las
que se muestra "el lado más perro de la naturaleza humana", González
Iñarritu, tenía claro que el personaje de Valeria, una modelo de
prestigio, debía ser encarnado por una extranjera.
Para ello buscó en Argentina y España, hasta que vio a Goya Toledo
en la película española Mararía y decidió que era para ella.
Entre los proyectos de Alejandro González Iñarritu figura el guión
de 21 gramos, "una historia sobre el perdón y la culpa",
y una "comedia ácida" junto a Carlos Cuarón.
Terra / Agencias
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