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25-03-01

EL GLADIADOR
VENCIÓ AL TIGRE.
JULIA ROBERTS, LA GRAN VENCEDORA.

Por Bárbara Martos, enviada especial
Finalmente, la película Gladiator
se llevó la esperada estatuilla a la Mejor Película,
de forma que calló todas las especulaciones sobre la posibilidad
de que Crouching Tiger
pudiese ser la vencedora de la 73 edición de la entrega de los Oscar,
cuya ceremonia fue presentada por Steve Martin. Gladiator, que devolvió
a Hollywood las aventuras del Imperio Romano, consiguió, además
del premio a la mejor película, los galardones al mejor actor (Russell
Crowe), vestuario, sonido y efectos especiales.
Pero, lo que todo el mundo estaba ansiosamente
esperando, desde hacía mucho tiempo, era ver a Julia
Roberts recogiendo el Oscar a la Mejor
Actriz. Una Julia Roberts, muy elegante, encantadora, simpática
y graciosa, recogió su premio emocionada, ante la mirada complaciente
de miles de admiradores. La actriz con su gran carisma, estuvo radiante
durante toda la velada, y llegó a quedarse afónica
después de hablar con tanta gente. Claro, por alguna razón
es la actriz mejor pagada de Hollywood.
Un premio que no convenció a nadie, ni a los críticos
ni a él mismo, fue el recibido por Russell
Crowe al Mejor Actor. De
hecho, la incredulidad del actor al recibir el premio era compartida
con la mayoría de la gente, que creía que las actuaciones
de Javier Bardem en Before
Night Falls o la de Ed Harris
en Pollock eran mucho más merecedoras del Oscar que la interpretación
de Maximus, el héroe romano de Gladiator. Russell Crowe,
muy parco en palabras, y con un tono un tanto maleducado decepcionó a la prensa con sus breves
y poco entusiasmantes comentarios. Más que ganar un premio
parecía que le habían condenado a la cámara
de gas.
Benicio del Toro fue al
final el único latino que ganó la aclamada estatuilla.
Era otro de las categorías cantadas y no sorprendió
a nadie que el premio presentado por Angelina Jolie se lo llevase
este puertorriqueño por su
actuación, en idioma español, de policía mexicano
en Traffic. Benicio, con un
gran sentido del humor y muy orgulloso de estar encasillado
en el grupo de estrellas latinas como Andy García o Raul
Julia, se metió a la audiencia en el bolsillo, ya mucho antes
de recoger el premio al Mejor
Actor de Reparto. Es la segunda vez en la historia de los Oscar
que un actor estadounidense es premiado por actuar en un idioma
que no es el inglés, un honor que consiguió Robert De Niro con The
Godfather II en italiano.
Las sorpresas de la noche llegaron con las categorías de
Mejor Actriz de Reparto
y la de Mejor Director. A
los pocos minutos de empezar la ceremonia, que por último
año se celebra en el Shrine Auditorium, Nicolas Cage le entregó
el premio a Marcia Gay Harden,
por su actuación en la película Pollock, dirigida
por Ed Harris, a quién la actriz agradeció de forma
muy cariñosa, por el trabajo que habían realizado
juntos.
El director estadounidense Steven
Soderbergh se quedó boquiabierto cuando oyó a
Tom Cruise nombrarle como Mejor
Director por Traffic. La
verdad es que era un premio merecido, aunque no por ello dejó
de sorprender, puesto que el taiwanés Ang Lee estaba en boca
de todos como posible ganador.
El Oscar a la Mejor Película
Extranjera fue a parar a Crouching
Tiger, Hidden Dragon, un premio de consolación, tras
perder el de Mejor Película. El director, Ang
Lee, no parecía muy entusiasmado cuando subió
al estrado a dar los agradecimientos y además tuvo un gesto muy feo al no conceder declaraciones a la prensa tras recoger el premio. La película mexicana
Amores perros se ha quedado sin la estatuilla, pero con el consuelo
de haber ganado ya 40 premios de cine.
Al final, Hollywood ha dado una de cal y otra de arena en la 73
edición de los premios Oscar, y aunque últimamente
podemos apreciar un cierto equilibrio entre los premiados y los
no premiados, a la Academia le falta todavía un poco de ecuanimidad
a la hora de elegir a los ganadores. Steve Martin como maestro de
ceremonias no ha estado mal para ser la primera vez, aunque han
sobrado muchos de los comentarios sarcásticos que ha hecho
relacionados con los actores que ocupaban los asientos del auditorio.
En conclusión, Gladiator
fue la ganadora de la noche de los Oscar, ya que se llevó el premio
a la mejor película y consiguió el mayor número de estatuillas,
cinco en total, pero su gladiador se convirtió en el "malo" de la velada. Traffic y Crouching
Tiger, Hidden Dragon obtuvieron cuatro Oscar cada una y
Chocolat quedó como la gran
derrotada, sin galardones. Apartada de los dos premios principales,
la taiwanesa Crouching Tiger, Hidden Dragon logró además
del Oscar a la mejor película en lengua no inglesa, otros premios
secundarios importantes: mejor dirección artística, fotografía y
banda sonora. Erin Brockovich,
sólo ganó el premio a Mejor Actriz para Julia Roberts, único premio al que honestamente podía optar.
Cabe destacar que en la categoría de Mejor Cortometraje
la producción alemana titulada Quiero ser (I want to be),
rodada en México, ganó el Oscar.
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