Peregrinos
   
Los peregrinos - Los niños

Muy pocos niños murieron durante el primer invierno debido principalmente al buen cuidado proporcionado por sus madres. A pesar de que en muchos casos ellas estaban débiles y enfermas velaron de manera especial por sus criaturas, dándoles las medicinas de hierbas que ellas mismas elaboraban.

De las 99 personas que tomaron tierra en Plymouth, alrededor de treinta eran niños, de todas las edades, desde recién nacidos hasta casi adolescentes. Dos de ellos nacieron en el Mayflower, Oceanus Hopkins, que no sobrevivió más de dos años, y Peregrine White, que vivió hasta los 83 años.

Muchos de los niños estaban con sus padres, otros fueron con familiares lejanos y otros como sirvientes. Estos últimos se suponía que tenían que trabajar durante siete años para las familias que los trajeron. Aunque la mayor parte sobrevivió al primer invierno, fueron muchos los que perdieron a sus padres. Los niños huérfanos fueron tomados por otras familias y considerados como sirvientes. Los peregrinos con la condición de sirvientes eran tratados como parte de la familia.

En la colonia no había escuelas y los niños solo aprendían algo de aritmética, como escribir sus nombres y un poco de lectura de la Biblia, principalmente debido a que eran también necesarios para trabajar.

Su día consistía en levantarse al amanecer, en invierno incluso antes. Antes de desayunar leían la Biblia y tras el desayuno iban al trabajo. Antes de la cena, los niños recitaban el abecedario y se les preguntaba sobre cuestiones del catecismo. Sus padres eran muy estrictos con su educación. Eran instruidos en el temor hacia Dios, respeto hacia su rey, al gobernador y en estar orgullosos de ser ingleses.

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