
Se espera que esta trama venga cargada de acción, aventura y escenografías que nos dejarán boquiabiertos. Para entender esta película debemos imaginarnos a un Indiana Jones con una gran dosis de estrógenos (luciendo un sostén voluptuoso y unos mini-shorts) y unos efectos visuales extremadamente sofisticados.
Para el público que posiblemente no esté familiarizado con la serie Tomb Raider, ayudará tener un poco más de información básica sobre Lara. Aquí va:
Lara es la hija de Lord Henshingly Croft, un arqueólogo de fama mundial y un caballero con título nobiliario. Como tal, Lara creció en la aristocracia británica y todo lo que viene con ella: el tenis, los mayordomos, y el té de las cinco. Sin embargo, a temprana edad Lara pierde a su padre, quien desaparece durante una expedición en un remoto sitio .
En su ausencia, Lara continúa viviendo en Surrey, Inglaterra, en la mansión de su padre. Asiste a las mejores escuelas y desarrolla los atributos ingleses adecuados de una joven aristocrática, como lo son el acento de la clase alta y un profundo interés por la música clásica.
Siguiendo los pasos de su padre, Lara estudia arqueología y, en rechazo a su entorno aristocrático, desarrolla el hobby de la cacería de tesoros. Convenientemente, y en su corta vida, Lara se convierte en una experta en una serie de actividades físicas (como karate, gimnasia y tiro al blanco) que le serán sumamente útiles en sus peligrosas aventuras.
Dicho todo esto, la película Tomb Raider promete ser un inteligente y descarado viaje de aventuras y acción, que nos hará recordar a Indiana Jones y a James Bond pero en versión femenina. Seguro que atraerá a todos por igual, ya sean hombres o mujeres, chicos o chicas, jugadores o no.
Traducción: Soledad Alvarez, Terra.com
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