Tomb Raider: Crónicas
















Tomb Raider: Crónicas
Por Peter Garcia, Terra.com

Del polvo vienes y en polvo te convertirás... Lara Croft ha muerto. Al menos, esta es la premisa principal detrás de la primera escena de la última parte del popular juego, Tomb Raider: Crónicas.

La aventurera preferida de todos ha desaparecido. Ahora, sus andanzas son sólo recuerdos, narrados por aquellos que mejor la conocieron. Estos recuerdos son también el punto central en este último juego de la serie.

Un grupo de amigos de Lara se reúnen después de su funeral y comienzan a recordar historias inéditas sobre la ilustre Lara Croft. Estas cuatro historias, prácticamente no relacionadas entre sí, son la sustancia de las aventuras que los jugadores enfrentarán en esta última parte. Cada uno, como en los cuatro anteriores juegos, muestran a Lara desplazándose por ruinas olvidadas en busca del artefacto mágico. Y como siempre, hay innumerables malhechores y criaturas salvajes a quienes combatir.

Los veteranos de la serie Tomb Raider encontrarán las Crónicas mucho más fáciles de jugar. Para empezar, el control de varios de los movimientos de Lara han sido refinados en comparación con juegos anteriores. Además, los creadores le han otorgado a Lara algunos movimientos nuevos, como la habilidad de caminar sobre una cuerda floja.

Sin embargo, allí es donde la mayoría de las diferencias se acaban. Los tres primeros niveles continúan el patrón de avance típico de Tomb Raider en el que el jugador corre, salta, nada, dispara, y resuelve acertijos y más acertijos y más acertijos... La resolución de enigmas en las Crónicas sigue el mismo esquema de accionar mecanismos, recoger medallones y abrir candados que ya se han visto en versiones anteriores al videojuego.

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