Esta es la frustración común de aquel que se inicia en la búsqueda de crédito. La mayoría de acreedores quieren ver alguna experiencia de pagos de préstamos, antes de extenderte crédito. En la banca, nadie quiere ser el primero de correr el riesgo con los novatos.
Pero sí tienes alternativa. Mencionamos aquí algunas de tus opciones:
Comparte una cuenta de crédito con otra persona de tu confianza. Luego podrás obtenerlas a tu nombre solo.
Obtén una tarjeta de crédito garantizada (secured credit card) con una cuenta de ahorros o certificado de depósito.
Solicita un préstamo personal por un monto pequeño, garantizándolo con una cuenta aval.
"La mejor manera de establecer crédito es aplicar a una línea pequeña o tarjeta en una tienda local, hacer compras modestas y pagar a tiempo cada mes", indica Dave Mooney, director de relaciones públicas de Equifax, uno de los tres principales registros de crédito en Estados Unidos.
"Asegúrese que la tienda reporta a una de las tres agencias o registros de crédito... ya que muchas de ellas no lo hacen a menos que lo solicites", agregó. Así que, comienza con una tarjeta de crédito menor como la de una tienda por departamentos o una estación de gasolina.
Aplica a una tarjeta de crédito con programas para estudiantes o principiantes. Generalmente te exigirán que pagues una comisión o gasto por servicio para emitirla (usualmente entre 45 y 100 dólares por aplicación). Probablemente te otorgen una línea de crédito muy pequeña para empezar (entre 300 y 500 dólares) con la tasa de interés relativamente alta para el mercado (entre 5 y 10 puntos por encima de la tasa promedio).
Abre una cuenta de ahorros o de cheques en banco o cooperativa de crédito. Luego de un tiempo de usar sus servicios, explícales que deseas una tarjeta de crédito y que te den alguna de sus opciones. Generalmente son más receptivos las cooperativas y los bancos pequeños que las instituciones grandes.
La parte más difícil es tomar el primer paso y solicitar el crédito. Una vez establecido, el juego es más fácil.