Si temes que tienes el crédito dañado, por errores en tu historial crediticio o por una pobre administración de tus finanzas, hay medidas que puedes tomar al respecto. Aún si tienes buen crédito, la buena administración de pagos puede traerte ofertas futuras más atractivas.
Muchas personas en Estados Unidos tienen el crédito malo o dañado por malos hábitos financieros. Otras que tenían un buen crédito, pero por la recesión, un despido u otras circunstancias, se vieron en aprietos, estos resultaron en efectos dañinos a su historial crediticio y su puntaje de crédito.
El crédito malo, sea cual sea la razón, tiene un precio: Altas tasas de interés y cargos adicionales para obtener préstamos. Otro precio, indirecto, es que los prestamistas huyen de quienes tienen crédito malo, y puede convertirse en un círculo vicioso para la persona que busca reducir sus deudas pero cuyos intentos de refinanciar a algo mejor se ven frustrados.
¿Qué califica como "crédito malo"?
En general, los puntajes de crédito (un valor asignado a la calidad de tu historial) de 620 a 660 se consideran como aceptables, y mientras más alto mejor, porque tendrás las mejores tasas disponibles de préstamos. Los puntajes de más de 660 se consideran buenos, y estos prestatarios reciben las mejores tasas. De 600 a 620, se considera marginal, y menor de 600 se considera como crédito malo. Mientras más bajo el puntaje, más riesgo representas y las tasas te serán más altas. Las mejores tasas las obtienen las personas que tienen crédito impecable, casi siempre con puntajes de 720 o superior.
El crédito personal siempre está cambiando -no es estático- y por ese motivo, siempre se puede mejorar. Algunas agencias prometen que te pueden mejorar el crédito, pero eso sencillamente no es el caso si la información que está en tu reporte de crédito es la correcta. Lo que sí se puede hacer es corregir los errores, y para eso hay un proceso del cual hablaremos un poco.
Pero antes que todo, hay que despejar la nubosidad que rodea que tipo de información aparece en los reportes de crédito: En general, la información en un reporte -además de datos de identificación como tu nombre y tu número de Seguro Social- concierne las deudas que uno tiene, no los activos ni los bienes. Es decir, los fondos que uno tiene en un banco no aparecen, ni las inversiones pasivas, ni las tenencias de valores bursátiles ni los fondos en un plan de retiro. Tampoco se incluyen los ingresos.
Del lado de las deudas, en general aparecen deudas de dos tipos: deudas a plazo (installment loans) y deudas renovables (revolving credit). Es decir, deudas a plazos fijos, como un préstamo de auto o una hipoteca y las líneas de crédito abiertas como las tarjetas de crédito o las tarjetas que usan los minoristas para ofertas especiales. También aparecen las bancarrotas, ejecución de hipotecas, agencias de cobro, fallos de la corte, medidas judiciales por incumplimiento fiscal (prohibición de derechos de ventas o negociación, etc.) y otra información relacionada al historial civil de la persona.
Las cuentas de los servicios públicos, como el teléfono o el servicio eléctrico, no aparecen en el historial. No obstante, en casos donde el historial es escaso, se pueden utilizar como créditos alternativos, para lo que debes solicitar a tu compañía de servicios que lo informe a los registros de crédito o Credit Bureau.
Si cuando recibes una copia de tu historial crediticio observas que existen errores en tu reporte de crédito, puedes responder en un formulario que va incluido o hacerlo vía Internet. Para mayor seguridad, envía una copia del reporte con documentos que soporten cuales datos están incorrectos.
Cada vez que uno paga la hipoteca a tiempo o la tarjeta a tiempo (siempre y cuando sea por lo menos la cantidad mínima), uno mejora su puntaje. De manera opuesta, cada tardanza, o pago moroso lo daña. Quizá por esta razón, los principales registros de crédito (Equifax, Experian y Trans Union) dicen que en realidad, sólo el tiempo -y la repetición de muchos pagos hechos con puntualidad- puede sanar un historial dañado.
Si te niegan un crédito...
Si te han negado un crédito, puede ser por muchas razones. Los registros de crédito no hacen decisiones de crédito, pero sí te pueden proporcionar tu reporte, y de éste puedes obtener indicios de donde está el problema.
Las razones más comunes para que un acreedor niegue un crédito son: los pagos morosos, las deudas excesivas, y la falta de un historial crediticio suficientemente largo (el prestamista casi nunca quiere ser el primero en prestar, sino que ¡quiere ver que otros te hayan prestado antes!). Otras razones pueden ser que no llevas suficiente tiempo en tu giro o empresa.
Si te ha sido negado un crédito, tienes el derecho de pedir un reporte de crédito de la agencia que usa el prestamista en cuestión. Tienes 60 días después de la negación para solicitar el reporte. Una vez que el registro quita un dato negativo, no lo puede reinsertar sin primero verificarlo con el acreedor y sin enviarte un aviso.
Vale la pena recordar que cada prestamista tiene su propio criterio, y lo que uno no encuentra aceptable, otro sí. Por este motivo, no hay que desesperarse, pero sí hay que ser persistente y cuidadoso con las deudas y los pagos. Si quieres cerrar algunas cuentas, estate seguro/a que no tienen saldos y que sean reportadas a los registros como Account closed by consumer request, o sea, que fueron cerradas por petición del prestatario y no del prestamista- ¡una gran diferencia al calcular el puntaje!
Lo más importante es pagar los montos según las reglas del préstamo o línea de crédito, así se va reduciendo tu carga de deudas y "acumulas" puntos por "buen comportamiento financiero". Si las deudas van creciendo y no puedes manejarlas, debes hablar con el acreedor para ver si es posible que te dé un periodo de gracia o te reduzca los pagos mensuales. Lo peor es darle al acreedor una mala sorpresa. Con tiempo, se puede llegar a un acuerdo con el prestamista para evitar que la cuenta sea calificada como morosa (past due en inglés). Es mejor que intentes negociar las condiciones de crédito para favorecerte a que le huyas a la realidad y caigas en mora.
Las personas que necesitan asesoría profesional para rebajar sus deudas, por ejemplo, pueden llamar gratuitamente a Consumer Credit Counseling Service (CCCS). Esta organización sin fines de lucro ofrece servicio a bajo costo y en español. Su teléfono es 1-800-388-2227.
Los tres principales registros y sus números de teléfono son:
Equifax: 1-800-685-1111 (www.equifax.com)
Experian: 1-888-397-3742 (www.experian.com)
Trans Union: 1-800-916-8800 (www.transunion.com)