Pero quizá la pregunta clave y más general es, ¿cuáles características quiero que tenga mi futura casa?
Para seguir el análisis, se listan a continuación preguntas que aplican a los compradores de todo tipo de vivienda, aunque los que están interesados en un piso condominio se van a encontrar con unas cuantas cosas más que considerar, como son la reglamentación del condominio. Si este es tu caso, lee sobre los condominios, un estilo de vida.
A la hora de visitar viviendas, es buena idea llevar una carpeta para tomar nota de cada una, porque al paso del tiempo es difícil acordarse de las diferentes características de cada vivienda que se has visto.
¿Cuántos dormitorios quiero?
¿Cuántos cuartos de baños?
¿Viviría solo o con familia?
¿Cuánto tiempo estaría en esa vivienda?
¿Tengo familia, o deseo tener una en un futuro cercano?
¿Necesito closets amplios, y cuántos?
¿Quiero jardín o césped?
¿Me gusta hacer mantenimiento a la casa, reparar averías, o limpiar el jardín?
¿Tengo varios autos y necesito espacio para estacionamiento? ¿Caben en el garaje?
¿Tengo un pasatiempo que requiere uso de un garaje o cobertizo?
¿Tengo mascotas o animales?
¿Deseo una habitación para los familiares o amigos cuando ellos visiten?
¿Quiero una oficina en casa?
¿Tengo suficiente espacio de almacenaje en el garaje o sótano?
¿Acaso el lote (terreno) tiene espacio para una estructura adicional o una piscina o terraza?
En la carpeta de notas se debe incluir datos como los pies cuadrados de fabricación y de terreno, además de apuntar que tipo de sistema de aire acondicionado o calefacción hay y otros datos básicos de la propiedad. Tampoco es mala idea llevar una cinta métrica para medir las dimensiones de las diferentes habitaciones.
La edad es importante... de la casa
Mientras más antigua, más atención requiere, como las personas y los autos. Averigua:
¿Cuándo se construyó?
¿Qué fue de construcción original y qué fue añadido o cambiado posteriormente? Si se hicieron mejoras a la casa, por ejemplo un techo nuevo o remodelación de cocina, pregunta si se sacaron los permisos necesarios.
Una casa relativamente nueva no debiera requerir de grandes reparaciones por unos cuantos años. No obstante, no es lo mismo hacer algunos cambios cosméticos, como un poco de pintura, que corregir un defecto de construcción.
¿No te gusta la alfombra? Arráncala. ¿El papel de pared es feo? Pon otro más bonito. ¿La cocina tiene un fogón fósil? Bótalo y compra uno moderno. ¿El color verde aguacate de la cocina te causa indigestión? Píntala. Todos estos problemas se resuelven sin mucho dolor ni gasto ... Ahora, si se tratara de problemas estructurales, la situación se complica.
Ahora bien, ¿qué pasara si los problemas fuesen más delicados, como paredes resquebrajadas debido al movimiento de sus bases, o un techo horadado por goteras?
Los problemas estructurales quizá no sean obvios al visitar la casa. Por eso es importante una inspección detallada. ¿Te da la impresión que el sistema eléctrico fue instalado por Thomas Edison o sientes que instalaron la plomería antes de la última Era Glacial. Si así es, tal vez tengas que hacer una inversión en tu casa antes de lo que tenías previsto.
¿Se está descascarando la pintura exterior de la casa?
¿El sistema de calefacción o de aire acondicionado central funciona bien, son eficientes o son antigüedades que se despedazaran en cualquier momento?
También es conveniente que determines que tan aislada es la construcción o si te costará una fortuna mensual calentarla en invierno o enfriarla en el pleno calor del verano...
¿Qué tan bien funcionan los aparatos de la casa, como el fogón o el refrigerador?
¿Qué tal la condición del piso? Si es de azulejo, ¿tiene rajaduras? Si es de madera, ¿está pulido y barnizado o áspero y gastado?
¿Tiene la casa un sistema de seguridad electrónico o buenas puertas y llavines? En otras palabras, ¿es segura?
Dirás que no eres experto en construcción. Pero afortunadamente, hay profesionales inspectores de viviendas cuyo trabajo es ver que es lo qué anda mal y decírtelo. De hecho, las casas normalmente son inspeccionadas ya sea por requisito del comprador o del prestamista hipotecario, ANTES de que se haga el cierre de la compra y los papeles finales de venta. (Sería muy mal negocio descubrir un problema serio después de haberte mudado, ¿no?).
El plano de la casa
¿La distribución se ajusta a tus necesidades? Uno o dos pisos: ¿Qué te conviene más?
Hoy en día, muchos constructores eligen hacer casas de dos pisos por lo costoso que es el terreno. Las casas de dos pisos tienen más presencia y ofrecen relativamente más espacio por similar precio, algo bueno para las familias cuyos recursos son más limitados.
Sin embargo, las familias que tienen niños o personas mayores quizá prefieran una casa de una planta nada más.
Otras preguntas que los compradores se deben hacer:
¿Es eficiente la distribución? ¿Hay espacio desperdiciado?
¿Hay suficiente espacio entre la casa y la calle, o entre la casa y las de los vecinos?
¿Están los dormitorios alejados de la cocina y salón familiar?
¿Tiene un cielo raso o techos alto? ¿Tiene techo bajo?
¿Está bien iluminado o lúgubre el interior de la casa? ¿Recibe luz natural tanto en invierno como en verano?
¿La orientación de la casa o apartamento permite una buena vista hacia fuera o está bloqueada? ¿Tiene jardín, patio o balcón (si es que te interesan)? ¿Las ventanas son proporcionales y suficientes?
Las áreas comunes de la casa son proporcionales con respecto al resto de las habitaciones, cocina, etc.?
¿Es la cocina amplia y abierta o estrecha y cerrada?
¿Te agrada el estilo de los cuartos de baño?