Para estas personas con ninguna o poca experiencia en cuestiones
fiscales, la principal ventaja de contratar a un profesional es que
pueden conversar directamente con un especialista para aclarar dudas
y recibir recomendaciones para las declaraciones de los próximos
años.
También para quienes tienen situaciones más complicadas, como por
ejemplo la apertura de un pequeño negocio durante el año fiscal,
enviudar y recibir una herencia, entre otros, la entrevista personal
con un profesional puede aclarar dudas y ofrecer la oportunidad de
sacar el mejor partido de las leyes impositivas.
Otra ventaja de contratar a preparadores como CPA, agentes o
abogados de impuestos es que estos profesionales están autorizados
para lidiar directamente con el IRS en representación del
contribuyente.
Los contribuyentes "no se representarían a sí mismos en un
litigio legal y la mayoría de los contribuyentes sólo rozan la
superficie de posibles deducciones u oportunidades de planificación
de impuestos", expresó a Efe Ron Santini, contador, especialista de
finanzas personales y dueño de Santini and Company CPA's, compañía
de Florida.
Santini citó como ejemplo una familia de sus clientes hispanos
cuya esposa inició un pequeño negocio de limpieza de casas, y que
recién se percató de las numerosas oportunidades de deducciones que
este cambio les significaba al visitar su oficina.
Muchos otros contribuyentes, como aquellos a los que los
empleadores les descuentan sus impuestos durante el año de sus
salarios, que no tienen complicadas situaciones financieras, y que
están familiarizados con sus asuntos impositivos, posiblemente
podrían prescindir de preparadores y hacer sus declaraciones en
línea o con programas especiales de computación para el propósito.