Un peligro que enfrentan los
usuarios de tarjetas, de crédito o débito, es la "clonación" del plástico, mediante la cual pueden
duplicarse los códigos ocultos en la banda magnética para
usarlos con fines fraudulentos.
Las compras que se efectúen con la tarjeta duplicada
perjudican al titular de la tarjeta, pero el delito se
comete en primera instancia contra la institución de
crédito emisora del plástico.
Aunque para los usuarios, las tarjetas de crédito ofrecen protección contra este delito (el usuario no es responsable por los cargos), las tarjetas de débito no ofrecen tal protección y si alguien te robara el dinero es difícil o imposible recuperarlo.
Angélica Rendón, coordinadora de la
Coalición contra El Fraude con Tarjetas de Crédito y Otros
Instrumentos de Pago en Ciudad México, explicó que para obtener los datos, los delincuentes usan un
lector de tarjeta como el de la entrada al cajero
automático, con capacidad de hasta 100 códigos.
El aparato, llamado un "skimmer", es del tamaño de un "beeper", y permite obtener información con sólo deslizar
la tarjeta. Los defraudadores también instalan el aparato a
la entrada de los cajeros automáticos.
Para combatir el fraude los bancos cuentan con
sistemas de monitoreo inteligentes llamados redes neurales.
"Estos programas aprenden la forma en la que el
tarjetahabiente se comporta y, en el momento en que se
rompe el patrón normal del consumo, el sistema genera una
alerta", detalló Javier Calderón subdirector de riesgos de
VISA.
De acuerdo con la Condusef, los mayores problemas los
enfrentan las instituciones de crédito. La incidencia es en
robo o extravío, consumos con firmas falsificadas, cargos
desconocidos y consumos vía Internet no reconocidos.
Consejos de expertos para prevenir el mal manejo de la tarjetas de crédito
y débito:
No pierdas de vista su tarjeta. En comercios donde se la entregas a un dependiente considera un tiempo razonable para que ésta sea devuelta.
No reveles tu clave (el PIN) a nadie, ni lo lleves en tu persona. Memorízalo.
Al seleccionar el PIN, evita lo obvio, como tu fecha de nacimiento, número de teléfono, número de apartamento, chapa de auto, etc.
Cuando uses el cajero automático (el ATM), o hagas una compra en una terminal de una tienda, cubre con la mano o el cuerpo el teclado al introducir tu clave. Toma tu tarjeta y recoge el recibo, ya que este último suele tener información de tu cuenta.
Realiza las transacciones cuando y donde te sientas seguro, si por cualquier razón no te encuentras cómodo de un determinado ATM deja tu transacción para más tarde o dirígete a otro lugar.
Nunca aceptes ayuda o sugerencias de extraños cuando uses el cajero automático.
Revisa a detalle tu estado de cuenta. Verifica que el saldo corresponda al consumo. Destruye tus estados de cuenta antes de echarlos en la basura. Igualmente destruye ofertas de crédito y otra correspondencia que contenga información de tus finanzas, porque estos datos pueden usarse para el robo de identidad.
Si detectas un consumo que no realizaste, notifícalo a tu banco de inmediato.
Si no recibes tus estados de cuenta a tiempo, llama a tu institución financiera - puede ser indicación de que alguien ha desviado la cuenta a otra dirección.
Si temes que te hayan robado el número de cuenta, llama al emisor y pide que pongan un "bloqueo" sobre la cuenta y solicita una tarjeta nueva con otro número.
Antes de que deslicen por segunda vez tu tarjeta en la máquina, pide al dependiente que espere a que llegue la autorización, así evitando cargos duplicados.
No entregues tu tarjeta a desconocidos y no des el número de tarjeta a nadie si no eres tú quien inicia una compra. Ojo con ofertas de premios si das tu número o datos, y otros fraudes. No des información de tus cuentas por teléfono, en especial si es una llamada que no has iniciado tú. Muchos números de tarjeta son robados de esta manera.
No lleves más tarjetas en tu billetera o bolsa de las que uses normalmente, así limitas los dolores de cabeza si perdieras o te robaran la billetera o el bolso. También evita llevar la tarjeta de seguro social o documentos que tengan ese número.
Ten a la mano los teléfonos para notificar al banco en caso de robo o extravío.