El plan forma parte de una propuesta amplia que tiene como fin el estimular el ahorro para el retiro, bajo consideración el viernes en la Comisión de Medios y Procedimientos de la Cámara de Representantes y con un costo estimado de 50.000 millones en 10 años.
Los partidarios de la medida, el republicano Rob Portman y el demócrata Benjamin Cardin, quieren aumentar la edad para comenzar los retiros obligatorios de esos ahorros de 70 años y 6 meses a los 75 años.
La edad actual fue fijada en 1962 y los legisladores quieren que el cambio refleje el aumento en las expectativas de vida de los jubilados.
La propuesta ampliaría la reducción fiscal que tiene como fin estimular el ahorro en familias de bajos ingresos y acelerar el incremento en las aportaciones a los fondos de pensiones. Ello permitiría que la gente deposite anualmente hasta 5.000 dólares en sus cuentas de retiro individuales y hasta 15.000 en sus sistemas de aportación de base patronal, los llamdos planes 401k, a partir del 2004.
Los legisladores también consideran cambiar la forma en que las empresas definen sus obligaciones con futuros empleados jubilados bajo los 32.000 planes tradicionales de pensión ofrecidos por las compañías privadas.
Un cambio en los cálculos para los planes de pensión significaría dejar de usar como referencia los bonos del tesoro a 30 años. El gobierno dejó de emitir bonos de ese tipo en el 2001 y una tasa interina impuesta posteriormente expirará a fines de año.
Portman y Cardin quieren reemplazar la tasa a 30 años con una de bonos corporativos a tres años, en tanto el Congreso y el Departamento del Tesoro llegan a un acuerdo sobre un mecanismo permanente de tasas.
"Lo que estamos haciendo es emprender un enfoque responsable respecto a la actual situación económica", dijo Portman.
La iniciativa ignora una propuesta del Departamento del Tesoro que emplearía bonos corporativos de alta calidad para fijar las pensiones durante dos años, tras lo cual se emplearía un mecanismo basado en los componentes demográficos de la mano de obra de cada empresa.
En plan fue criticado tanto por empresas como por empleados preocupados de que genere inestabilidad en las pensiones e incline a ciertas firmas a no establecer o continuar sus planes de pensión.
Muchos programas tradicionales enfrentan problemas de fondos. Más de la mitad de los programas patrocinados por las empresas tienen un déficit de 300.000 millones de dólares, indicó la Corporación de Garantías de Beneficios de Pensiones, en un informe al Congreso emitido en abril. La Corporación asegura los planes de pensión y asume algunas de las obligaciones de los que no pueden cubrirlas cabalmente.