Ya has intentado:
¿ Reducir tus deudas
¿ Acelerar los pagos
¿ No te conviene hacer un refinanciamiento
¿ Y Los acreedores te llaman constantemente...
Entonces, es el momento de buscar ayuda.
Considera si un servicio de consultores crediticios sin fines de lucro te puede asistir en crear un presupuesto personal realista como parte de un exitoso programa de pagos y ayudarte a llevarlo a cabo.
Al contratar los servicios de estas instituciones te comprometes a hacer depósitos periódicos a la agencia consultora de crédito. Estos depósitos serán utilizados para pagar a tus acreedores de conformidad con el plan que hayas desarrollado con tu asesor. Mientras te encuentres participando en el programa, es posible que tengas que aceptar no usar o aplicar nuevos créditos.
Entrevístate con varias agencias consultoras antes de tomar tu decisión, solicítales toda la información que te puedan suministrar sobre ellas mismas, si se encuentran licenciadas con el Estado, cuánto tiempo han estado desempeñado este trabajo, los servicios que ofrecen, etc. Consigue referencias de personas que hayan utilizado sus servicios. Así, podrás escoger la que sea más beneficiosa para resolver tu caso particular.
Si visitas la página de la Fundación Nacional para el Crédito al Consumidor (1-800-388-2227) conseguirás una lista de consultoras de crédito que funcionan en tu comunidad.
Estas son algunas preguntas que surgen ante la posibilidad de utilizar estos servicios:
¿ ¿Cuánto va a costar el servicio de administración de la deuda?
Por lo general, los asesores crediticios sin fines de lucro cobran por sus servicios pequeños montos mensuales según el número de acreedores que tengas (entre 2 y 3 dólares por acreedor), otros toman en cuenta tu capacidad de pago para establecer sus honorarios, y también podrás encontrarte con quienes cobren una tarifa fija mensual.
¿ ¿Cómo funcionan estos servicios?
El asesor crediticio se pondrá en contacto con tus acreedores, intercediendo en tu nombre para reducir los pagos mensuales, bajar o eliminar los costos financieros y los cargos por atrasos. Si tu plan de pagos depende de las concesiones que puedan hacer tus acreedores, debes de asegurarte que las mismas aparezcan en tus estados de cuenta.
¿ ¿Qué deudas se pueden negociar?
Los planes de pago generalmente cubren únicamente tus deudas no garantizadas (tarjetas de crédito, cuentas médicas, deudas comunes) no incluyen las deudas garantizadas (el préstamo sobre tu automóvil y la hipoteca). Si tus deudas garantizadas no forman parte de tu programa de pagos, quedas con la responsabilidad de hacer los pagos directamente a estos acreedores. Recuerda, que al caer en mora en tus créditos garantizados estas corriendo el riesgo de que te ejecuten el activo que las garantiza (ya sea la casa que tienes hipotecada o el auto que estás pagando a cuotas).
Una palabra de advertencia
Ten cuidado y no creas en las personas o compañías que te ofrecen ¿remedios milagrosos¿, prometiéndote reparar tu crédito mediante una forma rápida y sencilla.
Muchas ¿clínicas¿ de crédito y servicios de reparación de crédito proponen ¿limpiar¿ las informaciones negativas de tu historial crediticio a cambio de una suma de dinero pero si la información que aparece reflejada en tu historial es genuina, solo el tiempo la hará desaparecer.
Si por el contrario, la información en tu historial crediticio está basada en un error, tu mismo puedes notificar al Registro de Crédito, quien investigará la información en disputa y no incurrirás en ningún costo, para esto puedes conocer cómo poner los registros de crédito a trabajar en tu favor.