La organización es lo que posibilita tener una estructura sobre la cual se construyen, visualizan y proyectan las finanzas personales.
Así como en una casa funcional las pertenencias se clasifican y guardan siguiendo un criterio de acuerdo con las características de la familia y el propósito de los objetos, con las finanzas personales se sigue una estrategia similar.
La manera de ordenar las finanzas comienza por determinar la situación en la que se está, haciendo un registro de los bienes que se poseen, los adeudos y responsabilidades.
Los bienes incluyen todas las formas de posesión en efectivo, cuentas bancarias y de jubilación, inversiones, bienes raíces, negocios, rentas, anualidades y deudas que otros le deben.
Los adeudos contemplan todas las responsabilidades financieras adquiridas, como hipotecas, préstamos de autos, para reparaciones en el hogar, de estudiantes, créditos de tarjetas, impuestos pendientes, y obligaciones como pagos de matrículas de cursos, arrendamientos, etc.
Con estas dos categorías claras se tiene la estructura básica para crear un archivo financiero, pero falta saber cómo exactamente se gastan los ingresos mensuales, y determinar si este comportamiento se ajusta a los objetivos de la familia.
Esto es lo que se llama crear un presupuesto o plan financiero, la base de la administración del dinero, algo que sólo 46% de los estadounidenses ha desarrollado, de acuerdo con un estudio realizado este año por la Federación de Consumidores de América.
Los aspectos financieros que más preocupan a los hispanos son ahorrar para el retiro (43%), pagar préstamos y créditos de tarjetas (41%), cubrir los gastos mensuales (38%), y ahorrar para educación de los hijos (28%), según datos de Total Audience Survey de Magazine Metrics.
La manera de enfrentar estas preocupaciones es creando un plan financiero, que comienza por conocer adónde se van los ingresos -gastos fijos, variables, periódicos, misceláneas- y ajustando donde sea posible para incrementar ahorros y lograr objetivos.
CUESTION DE SEGURIDAD
El plan financiero viene siendo la hoja de ruta que se asienta sobre un mapa propiciado por la organización y mantenimiento de los archivos.
A fines de año saldrá publicado en español el manual Entendiendo el Dinero y el Crédito, editado por las organizaciones Money Management International y Consumer Credit Counseling Services, que es una excelente guía en este proceso.
Otro aspecto clave de las finanzas personales es la prevención, o las estrategias que se adoptan para ser capaces de enfrentar situaciones de emergencia, despidos, catástrofes naturales o cualquier incidente que pueda amenazar la estabilidad económica familiar.
¿Qué seguros necesita la familia? Las respuestas varían de acuerdo con las características de cada familia y la presencia de dependientes.
Además de seguros médicos, de discapacidad, y de vida, una regla general sería que todos los bienes valiosos y de difícil reposición deben estar asegurados.
Aquí también son importante la organización y los archivos, para guardar constancia de posesiones, números de serie y modelos de equipos, recibos de compras, tasaciones de objetos valiosos, y vídeos y fotografías de todo, incluida la casa, si es posible.
También es importante crear un fondo de dinero de emergencia -preferentemente en cuentas como fondos mutuos y mercado de dinero de alto rendimiento- que idealmente debe contener un monto de al menos el equivalente a tres meses gastos.
Siempre conviene, sobre todo para quienes tienen dependientes, hacer un testamento, aunque sea un simple papel firmado ante notario, que incluya distribución de bienes y asignación de guardián para menores.
Los documentos importantes deben guardarse en cajas seguras, preferentemente fuera del hogar, y si es posible, tener copias digitalizadas en disquetes de computadora o CD.