Ahora, por ejemplo, el primer paso para el consumidor es pasar un examen para determinar si puede solicitar bancarrota bajo el capítulo 7, por el que se compara el promedio de sus ingresos durante los seis meses previos con el salario medio de la región donde vive.
Si su ingreso promedio es superior al medio de la región, debe entonces pasar un análisis para determinar si su condición es apropiada para el capítulo 13, cuyas condiciones son menos ventajosas para el consumidor.
En general, si el análisis determina que el consumidor puede pagar 10.000 dólares en cinco años o 167 por mes, es muy probable que no pueda obtener bancarrota bajo el capítulo 7.
Este es más ventajoso porque cancela el endeudamiento, aunque en ciertos casos puede exigirse la venta de propiedades para compensar acreedores, mientras que con el capítulo 13 el consumidor tiene que continuar haciendo ciertos pagos determinados en corte.