Washington, 30/marzo/2004.- Con 78 votos a favor y 20 en contra, el Senado aprobó la enmienda ofrecida por la senadora republicana Olympia Snowe (Maine) y el senador demócrata Christopher Dodd (Connecticut), que añade 6.000 millones de dólares para el cuidado de niños en un plazo de cinco años.
En la actualidad, la ley del "Welfare" otorga a los gobiernos estatales un total de 4.800 millones de dólares para programas de cuidados de niños pobres.
Los patrocinadores de la enmienda indicaron que el aumento en ese dinero ayudará a miles de familias que permanecen estancadas en el sistema de "Welfare" o que intentan salir de la extrema pobreza.
Se calcula que poco más de medio millón de niños pobres están en listas de espera para recibir subsidios para el cuidado de menores y que sólo uno de cada siete niños está recibiendo este tipo de beneficio.
El sistema de "Welfare" incluye subsidios de vivienda, alimentos, cuidado médico y diversos servicios sociales para las familias pobres en EE.UU. y fue reformado en 1996 para fomentar la autosuficiencia de estas familias.
Algunos grupos conservadores han presionado al Congreso para que restrinja aún más los beneficios del "Welfare" y obligue a los trabajadores de escasos recursos a depender cada vez menos del Gobierno federal.
Como parte de la reforma de 1996, el Congreso creó el programa de Asistencia Temporal de Familias Necesitadas (TANF, en inglés) que condiciona la asistencia federal a que las familias pobres consigan trabajo.
Desde la creación del TANF, se ha reducido el número de beneficiarios de estos subsidios federales. No obstante, la mayoría de los demócratas considera que el éxito de esa reforma del "Welfare" ha dejado de lado a miles de familias hispanas.
En 1998, unos 8,7 millones de pobres recibieron ayuda bajo el "Welfare", de los cuales 2,1 millones son de origen hispano, según estadísticas del Departamento de Salud y Servicios Humanos.
La Cámara de Representantes aprobó en febrero de 2003 su versión para extender la reforma del "Welfare", que incluye mayores restricciones para la entrega de esta ayuda federal a familias pobres.
La versión de la Cámara baja incrementa de 30 a 40 horas la semana laboral de los pobres, como condición para que continúen recibiendo los subsidios federales.
La versión del Senado sólo exige a los beneficiarios 34 horas de trabajo por semana, pero además autoriza hasta 1.500 millones de dólares en fondos para la promoción del matrimonio en un período de cinco años, una iniciativa respaldada por la Casa Blanca.
No obstante, el proyecto de ley no prospera en el Senado debido a que los senadores se han enfrascados en disputas sobre procedimientos y prioridades.
Varios demócratas han ofrecido enmiendas relacionadas con el salario mínimo, los beneficios de desempleo y otros asuntos, lo que amenaza con prolongar más la votación final.
En todo caso, ambas cámaras tienen que armonizar sus versiones para que el proyecto se convierta en ley y sea promulgada por la Casa Blanca.
Mientras, el Congreso mantiene con vida la reforma del "Welfare" a través de medidas temporales.