Sea cual fuera la razón, el uso de la mesada puede ser muy gratificante tanto para los chicos como para los padres, pero donde todos los expertos (financieros, psicólogos, educadores, banqueros, etc.) parecen coincidir es en que este es un excelente instrumento de enseñanza financiera.
El monto semanal no tiene que ser mucho, pero indiscutiblemente debe estar asociado con unas responsabilidades que el niño debe cumplir para recibir su compensación. Esta es la primera función de la mesada, debe servir para enseñarles que el dinero se gana, no nos lo regalan...
La mesada debe ser acorde con la edad y con las responsabilidades del niño. Un niño de entre cinco y siete anos que no tiene muy claro el sentido de gastar dinero puede recibir perfectamente entre dos y cinco dólares. Al crecer y contribuir mas en las actividades de la casa, una mesada típica para un niño de entre siete y diez años es de cinco dólares semanales y así sucesivamente...
Ruby Aparicio tiene 11 años y va al quinto grado en la escuela primaria South Hialeah Elementary School, donde con motivo de una charla sobre el Día de "Enseñar a los Chicos a Ahorrar", asistió a una presentación del Departamento del Tesoro en conjunto con Citibank.
Ruby nos cuenta que ella recibe una mesada de 20 dólares al mes pero tiene que cumplir con sus obligaciones en la casa: desde lavar los platos hasta sacar la basura. "Estoy muy contenta de que pueda aprender cómo manejar mi dinero", dijo sobre el evento.
Entre sus compañeritos, unos dijeron que ganaban también cinco dólares a la semana, o 3 dólares a la semana, pero todos enfatizaron que si no hacían sus labores no recibían nada.
Los expertos financieros (*) recomiendan que se le inculque a los niños distribuir su mesada según estos renglones:
- Un 10% de la mesada deberá apartarse para donaciones o para eventos de caridad.
- Una tercera parte del restante 90% será para gastarlo en gustos inmediatos.
- Otra tercera parte será para ahorrar para proyectos a mediano plazo, es decir, ahorrarlo para en un tiempo determinado comprarse alguna cosa que hayan visto les interesa.
- La tercera parte podrá ser aportarla a ahorros a largo plazo, como para un fondo de estudios.
Otra idea para enseñar a los chicos a hacer obras de caridad además de apartar una cuota de cada mesada, es la de acordar con ellos que para una fecha específica ellos participaran con su dinero en algún evento de recolección para otros niños: Por ejemplo, la recolección de juguetes de diciembre o de libros a principio del año escolar. Es su responsabilidad que llegada la fecha cumplan con su contribución a la causa que han elegido.
Otro punto en el que muchos expertos coinciden es en que en caso de que la familia pase un periodo de desempleo, es preferible no retirar la mesada sino sugerir al niño que ofrezca esta como donación para subsanar algún gasto común. Esto ayuda a reforzar la auto estima de los chicos, demostrándoles que en su justa medida también ellos ayudan en el circulo familiar cuando se les necesita.
Cuando los chicos ya no dependen de una mesada de la familia sino que empiezan a obtener dinero por algún trabajo que hacen (como pasear el perro del vecino o cuidar otros niños), es importante que se les responsabilice entonces de aportar a la familia una porción de sus ingresos, que no deberá ser mayor del 20%.
Dos razones tras esta estrategia: primero se acostumbran a compartir la responsabilidad de los gastos en familia y, segundo, comienzan a experimentar el concepto de impuestos que luego en su vida laboral deberán enfrentar sin excepción.
(*) Fuente: Fundación Educativa ABA