Mientras hacía malabarismos para pagar sus cuentas, sobregiró su cuenta, haciendo cheques que no podía cubrir, y por ello, el banco cerró su cuenta. Y peor, ningún otro banco le permitía abrir otra cuenta.
"Tuve unos apuros. Sin cuenta de chequera, sin tarjeta de banco, tenía que pagar con efectivo o con giros postales", dijo.
McKinley era una de muchas personas que se encuentran excluidas del sistema bancario tras administrar mal sus cuentas chequeras y ser puestas en una lista negra de un registro nacional.
La gran mayoría de los consumidores saben que si no manejan bien sus tarjetas de crédito, esto se refleja en el reporte de crédito y en el puntaje crediticio. Pero pocos están conscientes de que una agencia separada, ChexSystems, sigue la pista de los que rebotan cheques o sobregiran sus cuentas.
Los bancos y cooperativas de crédito entregan los nombres de clientes con problemas al registro, y la lista se mantiene vigente por 5 años. Aquellos en la lista que intentan abrir cuentas probablemente no podrán hacerlo.
El sistema, que data de los años 70, fue diseñado para ayudar a las instituciones financieras a luchar contra el fraude de cheque.
Es un problema creciente, y las tiendas cada año pierden más de 1.600 millones de dólares debido a este fraude.
Rahul Gupta, un vice presidente de eFunds Corp. de Scottsdale, Arizona, que usa ChexSystems, dice que el registro ayuda a prevenir unos 2.000 millones en fraude cada año. Aun, reconoce que algunas de las personas en el registro, que tiene de 7 millones a 10 millones de nombres, no son criminales sino gente normal y corriente que no han manejado su chequera correctamente.
McKinley ha podido establecer una cuenta nueva de cheques, en parte porque tomó un curso de educación al consumidor auspiciado por ChexSystems. Pero miles de otros no tienen esa suerte.
Jim Tisdale, otrora banquero y que ahora trabaja para Consolidated Credit Counseling Services Inc., una agencia pro-consumidor, dijo que alguna gente son víctimas de sus propio descuido con las cuentas, y él argumenta que no es justo culpar a los bancos, los cuales necesitan herramientas para evaluar a sus clientes.
"Tienen que establecer políticas para sus operaciones, incluyendo depender de programas como ChexSystems", dijo.
Gupta, de eFunds, dijo que los datos de una persona se quedan en el registro por 5 años o hasta que el ente financiero que sometió los datos pida que sean retirados. "Quieren esto como una herramienta para pronosticar el comportamiento de los consumidores", aseveró.
Para proteger a los consumidores, ChexSystems tiene que cumplir con los requisitos de la ley de crédito Fair Credit Reporting Act, igual que los registros de crédito. Esto significa que los consumidores quienes hayan intentado abrir una cuenta y fueron rechazados, tienen el derecho de pedir copias de su datos del registro y pueden poner en duda datos o pueden agregar sus comentarios personales. Se puede encontrar más información en el sitio de eFunds, www.chexhelp.com, o llamando al 800-428-9623.
Hasta hace unos años, las personas listadas en el registro de ChexSystems eran bloqueadas del sistema bancario por 5 años o más, y hubo quejas de que no había forma de corregirlo. En respuesta a esa situación, ChexSystems estableció un programa, llamado Get Checking, para ayudar a los consumidores con historiales de cheques sin fondos.
Los programas están abiertos a las personas que no sean sospechosas de fraude, y que hayan cumplido con sus obligaciones financieras. Las clases duran 6 horas y la matrícula cuesta de 40 a 50 dólares. Los que terminan el curso reciben un certificado que les permite abrir una cuenta nueva en los bancos y cooperativas de crédito asociados con el programa.
David Gómez, quien administra el programa en Orange County, California, dijo que el curso enseña lo básico de cheques, desde cómo abrir una cuenta hasta como balancearla.
"Algunas personas me dicen, 'Nunca he hecho esto' ", dijo Gómez. "Yo les digo, 'Por eso estás aquí' ".
Kathryn Crumpton, quien supervisa el programa en Milwaukee, dijo que el objetivo no es solamente educación financiera, sino integrar a la gente nuevamente en el sistema bancario.
"No queremos marginar la gente hacia los lugares que cambian cheques, con todos esos cargos que cobran, ni queremos que anden por la calle con mucho efectivo", dijo Crumpton. "Queremos que estén dentro del amparo del sistema bancario".